JACKSON WALKER Temprano cuando desperté recibí una extraña llamada, enseguida me vestí y salí de la mansión. Dejé a Camille durmiendo sobre la cama y con la orden hacia Jael de que no le despegara los ojos de encima. Como era de suponer se trataba de Jax, quien me citó al lugar que menos esperaba. Y ahora aquí estoy, no dejo de mirarlo, él camina de un lado a otro con una enorme sonrisa, incluso aplaude. Estamos en el despacho del orfanato, porque él me ha traido aquí, este fue el lugar al que casualmente se le ocurrió citarme. Supongo que no quiere verse envuelto en un futuro, es astuto. Está tirandome toda la basura a mí. —Cerraste un trato millonario, viejo. Tienes que celebrar conmigo. Se refiere a mí viaje a Berlín. Pero yo no tengo nada que celebrar. Mantengo mi expresión fría.

