Capítulo 9:

1616 Palabras
El tono en que Daphne escupió las palabras, tan afilado y cortante como una cuchilla recién pulida sobre una piedra, dejó a Luca Lee petrificado. Dorian, de pie a unos pasos de ella, parecía inclinado a la misma reacción que el ex-agente; ambos cruzaron miradas durante una fracción de segundos compartiendo así el mismo sentimiento. Habían cometido un claro error al invitar a Elena a la cena de bienvenida. El ambiente comenzaba a escalar, volviéndose cada vez más hostil y caldeado, como si el mismísimo infierno intentase deslizarse a la tierra a través del piso y las paredes del penthouse. Pero para ser honesto, a esas alturas ya nada les sorprendería, ni siquiera que el mismísimo lucifer asomara su cabeza por el balcón. Ellos ya estaban más allá de todo. Y sin embargo, tanto el chico de mirada tormentosa como el millonario, guardaban gran temor en sus corazones ante la idea de que la situación escalara a mayores, sin tener la más pálida idea de que demonios hacer para detenerlo. —Bueno, ahora que el asunto está zanjado y nos quedamos sin pelos en la lengua—comenzó a decir Margarita, disipando la bruma del ambiente con su tono jovial y alegre—, será mejor que llenemos nuestras bocas con comida. Tanto Daphne como Elena volvieron sus rostros hacia la alegre anciana, quien parecía ser la única con el ímpetu de estar en una fiesta. Aun así, y como suele ocurrir en muchas ocasiones, ese carisma y la alegría de esa amable mujer llenaron la habitación, contagiando a todos los presentes, incluidas Daphne y Elena. >—Si no recuerdo mal, ambas disfrutan de las cosas dulces—comenzó a decir la anciana con mirada dulce, mientras se aproximaba a la mesa y tomaba dos porciones de torta. Sin demorarse ni un segundo, ella colocó la comida en las manos de ambas mujeres, quienes comenzaron a comer con entusiasmo. —Es delicioso, Margarita—dijo con modestia Elena. —Tienes razón, esta increíble… me recuerda a algo que probé una vez cuando era niña—comenzó a decir Daphne, saboreando cada bocado con deleite—. Pero creo que eso estaba frio. —¿No será una torta helada de chocolate y crema?—preguntó Elena, volviendo su rostro hacia la mujer de cabello nocturno. Daphne degustó en su paladar la porción un par de veces, antes de responder a la mujer que no estaba segura. Así y sin darse cuenta, ambas mujeres comenzaron a entablar una conversación, la cual las llevó muy lejos de su propias realidades tristes y oscuras. —¿Torta muchacho?—ofreció Margarita, avanzando hacia Dorian, quien observaba la situación pasmado y algo aturdido. —Ni se te ocurra probar un bocado—susurro Luca, apareciendo de manera repentina junto a ellos, mientras observaba la porción que Margarita le ofrece al millonario—¿Qué clase de droga tiene? Margarita sonrió, feliz mientras lanzaba una mirada sobre su hombro hacia el lugar donde ambas damas dialogaban pacíficamente. —Debo admitir que utilice un ingrediente secreto, muchachos—susurró la anciana, logrando que la atención de Luca y Dorian se centrara en ella, mientras se inclinaba levemente hacia adelante para oír su secreto—.Fue hecho con amor. Dorian sonrió ampliamente, mientras observaba a la anciana ante él, pero fue Luca quien bufó y rodó sus ojos. >—¿Que ocurre, muchacho, acaso no me crees?—. —Me resulta imposible creer que el amor tiene algo que ver aquí—respondió Luca, arrastrando su lengua afilada. —Muchacho, el amor está detrás de todas las cosas buenas—comenzó a decir la anciana—. Este se esconde en cada gesto pequeño, como un abrazo, una caricia, incluso una despedida, aunque esta no se escuche como tal. Al oír la última oración que la anciana acababa de hilar, las palabras golpearon a Luca en medio del estómago, mientras sentía como su garganta se cerraba y su visión se tornaba borrosa, debido a las lágrimas que comenzaba a arremolinarse en sus ojos, transformando el gris en plata. La despedida que él no había querido decir, o tan siquiera pronunciar. Jamás le dijo adiós a Aiden. Un último abrazo, incluso un último primer beso. Nada de eso existió, solo un “hasta pronto”. Aquellas palabras habían estado cargadas de tantos sentimientos, deseos y sueños inconclusos, que ahora pesaban en su alma. —Perdón, debo ir a tomar aire—soltó Luca, mientras avanzaba por el penthouse a grandes zancadas, deslizándose a través de la ventana corrediza que daba al balcón, sin importarle que todos en el lugar se le quedaron viendo. No, a él ya no le importaba lo que el mundo pensara de él, al fin y al cabo, su mundo entero se había esfumado. ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ Daphne estaba absorta en su conversación con Elena; si bien no se podía decir que ellas se agradaran, mucho menos que eran amigas, la mujer de cabello nocturno podía admitir que la dama frente a ella no le desagradaba tanto. Cuando Elena no era una sucia perra competitiva, arrogante y sin remordimientos, dejaba al descubierto otra faceta suya, la repostería. Aunque sonaba extraño y sorprendente, la mujer de cabello dorado como el oro era una excelente cocinera, en especial cuando se trataba de platos dulces. Daphne, muy por el contrario, no tenía la más mínima idea sobre cocina, menos aún sobre preparar platillos tan finamente elaborados como explicaba Elena. Pero, aun así, ella disfrutaba enormemente el escuchar a la mujer hablar y describir la elaboración de estos, aunque estaba mas que segura de que jamás se intentaria replicar. Ambas damas estaban hablando sobre los pasos para realizar un Cheesecake, cuando Luca paso veloz como un relámpago junto a ellas, con los ojos llenos de lágrimas, y sin decir una sola palabra, desaparecio detrás de la puerta que conducía al balcón. —Mierda—susurro Daphne en voz baja con su mirada clavada en la ventana, antes de volverse hacia Elena, Dorian y Margarita—. Y regreso. Sin esperar una sola respuesta por parte de los presentes, ella salió al balcón, siguiendo muy de cerca los pasos de Luca. Una vez que estuvieron los tres solos en la habitación, Margarita dejó escapar un suspiro demasiado audible, el cual atrajo la atención de Dorian y Elena. —¿Qué ocurre?—preguntó Dorian, mientras deslizaba las manos en sus bolsillos. La anciana observó al joven millonario durante algunos instantes antes de volver la mirada hacia la vacía puerta balcon. —Tengo el presentimiento de que esto no va a acabar bien—soltó la mujer de mirada dulce, mientras una mueca surcaba sus labios. Dorian sopesó las palabras de aquella sabia mujer durante algunos segundos, antes de tragar duro mientras que el pánico comenzaba a crecer dentro suyo, puesto que Margaria solo se había atrevido a decir en voz alta lo que él tanto temía. ++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ Hola corazones de fuego ¿Como estan? ¿Que les pacio el capitulo? Los heche de menos. Bueno, volvi, ya regrese... Aunque siendo honesta, nunca me fui, no del todo. Estas dos semanas que mantuve distancia, la idea era dejar de escribir y poder enfocarme en mi, en lo que me estaba pasando, e intentar lidear con todo... pero ¿Saben algo? lo unico que hice estas dos semanas fue escribir, y escribir y seguir escribiendo. No hablo solo de esta trilogia "Besos de Mediancohe", continue con "Imperio" (Dream), comence con "Un Heredero para el CEO"(Buenovel) y me anime a incursionar en dos nuevas historias, una que sera exclusiva para b*****t y estara disponible de forma gratuita, "Extasis", y la otra que, al igual que "Besos de Medianoche" estara en todas las apps de las que formo parte de forma gratuita. Por lo tanto, si, estuve a full escribiendo, trabajando y aprendiendo mas sobre lo que es la escritura, las reglas y demas. Eso sin mencionar que hace unos dias retome la cursada, por lo que estoy estudiano. En resumidas cuentas, estoy bien porque simplemente no me doy el tiempo de pensar, por ahora me funciona, se que no esta bien, pero cada uno intenta lidear con los problemas de la forma en que mejor puede, cree y considera. Bueno, una buena noticia es que finalmente me compre una computadora y fui al medico, quien me dio aun aumento en mis lentes y me dijo que voy a tener que usarlos fijos, lo cual no es malo ya que al fin puedo ver bien y ya no me duele la cabeza. Lo cual significa que ya no tengo excusas para poder hacer lo que mas me gusta en el mundo, leer y escribir. Respecto a la actualizacion de "Besos de Medianoche" bueno, seguira siendo semanal, pero no tengo en claro que dias, una vez que logre acomodar mis horarios de trabajo con los de la cursada, definire uno de actualizacion, pero no desesperen ni hechen espuma por la boca, las actualizaciones continuaran. Muchisimas gracias a todos los que me mandaron y me mandan mensajes, a muchos de ustedes les he ido respondiendo, pero como estoy en doce plataformas diferentes y en cada una de ellas hay muchisimos mensajes (comentarios, mensajes por privado y en los muros) no doy a basto para responder, tengan paciencia que lo hare. Bueno ahora si, yo me despido que en poco me tengo que ir a clases (son las cuatro de la tarde en Argentina, entro a las cinco y tengo una hora de viaje hasta alla... pero bien, siempre al limite para mas placer). Los quiero muchisimo, les deseo mucha alegria y felicidad... nos vemos pronto, mis corazones de fuego.
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