Dorian estaba extraño, de un modo que Daphne nunca antes lo habia visto. Su mirada estaba perdida y en mas de una ocasión ella debió de llamar su atención para traerlo de regreso al mundo real. Algo le estaba afectando. El dia habia sido largo y cansado, ellos habían salido a dar un largo paseo por las zonas cercanas, descubriendo que el treeking no era el fuerte de ninguno de los dos. De cierta forma, Daphne se sentía cercana y lejana al millonario, de un modo que no podia explicar realmente. —¿Qué ocurre, Dorian?—lo confronto finalmente ella, interceptándolo en la entrada a la ducha—¿Que te tiene mal? —Nada, cariño… ¿Por qué lo preguntas?—respondio el millonario, forzando una sonrisa rigida que no logro iluminar sus ojos. —Porque estas evadiéndome… ¿es por lo que hablamos la otra noc

