El día comenzaba a caer, por lo que, tanto Dorian como Daphne decidieron posponer la segunda parte del viaje para el día siguiente. Luego de pasar todo el día viajando en el globo, llegaron a un pueblo cercano, apartado de la ciudad, donde Dorian había alquilado un par de caballos con los cuales recorrería parte del lugar. El pueblo era pequeño pero acogedor, por lo que ambos se encontraron muy a gusto rentando una pequeña habitación de cabaña en la cual pasar la noche. No tenían muchas opciones para escoger, al fin y al cabo, el millonario no había previsto pasar todo el día en el globo. Luego de cenar en el hall del lugar, ambos volvieron a la pequeña habitación. Daphne fue la primera en bañarse, y ahora aguardaba paciente a Dorian, mientras observaba las estrellas desde la ventana

