Caminaba por los pasillos a paso lento, los ojos me pesaban a muerte. El día que llegué a un acuerdo con Tate fue hace más de un mes. Todas las tardes nos encontrábamos en su casa o algún hotel alejado de la ciudad, así él aliviaba sus necesidades y yo obtenía respuestas y placer. Actualmente las paredes del instituto estaban rodeadas por carteles para que voten a los reyes del baile, también estaban por todos lados las encuestas de quienes deberían desfilar en el festival. Como siempre me mantenía alejado de todo eso, nunca le encontré interés, había sido nominado en muchas ocasiones y ganado ser el rey de los bailes, pero para serles sinceros, nunca le vi sentido. También vale contar que todas las chicas están con las ganas en la garganta, de saber quién era la "maldita bas

