París, la ciudad del amor; fría, sola, engañosa, cruel, y a veces desalmada, toda una rosa con espinas; pero ni mi hermosa París, esa nublada y tormentosa, se pudo comparar contigo, hasta mi melancólica tierra natal pudo compadecerse de mí y en la gélida noche en que me partiste el corazón, sus calles me siguieron los pasos y sus farolas me arrullaron bajo la triste noche en Francia. Ma princesse Andy. P.OV IAN. Las personas desconfiadas no son más que personas que confiaron y fallaron en el acto, hasta el más pequeño animal entiende cuando es suficiente de tropezar con la misma piedra y aunque muchas veces en el pasado me di contra ella, me uno a la manada y he empezado a tomar otro camino. Soy una persona desconfiada, torpe e independiente, pero sobre todo esto, yo soy solo una fachad

