El secreto

4055 Palabras
El secreto. Después de un parpadeo de oscuridad,lo que vi fue personas. Lo que parecía una pequeña sala la que estaba más o menos colmada de personas,tantas la cantidad junto al hecho de que estuvieran ahí,me asusto hasta hacerme sentir perdida y fuera de lugar. Necesité un momento para procesarlo,porque ¿Cómo es posible que un minuto atrás estuviera en la desolada cueva abandonada huyendo de un asesino,y un minuto después,al cruzar la entrada,me encontrará rodeada de gente en un sitio que no lo lucía en lo absoluto como parte de la misma cueva? Parecía absurdo me di vuelta sobre mis pies considerando que habían centímetros de separación. De todas las formas posibles de cómo rayos había llegado allí. Aquel lugar se sentía distinto,ajeno,lejano,como el ambiente de otra dimensión. La pregunta era. ¿En donde —mi*erdas— estaba? Un chico delgado y de gabardina violeta paso junto a mi e hizo que diera un salto y saliera de la consternación.No se inmutó por mi gesto y siguió su camino,pero yo quedé más asustada que nunca. Fue entonces cuando decidí fijarme en algo más que el desconcertante hecho de estar ahí.Casi todos los presentes vestían gabardinas de diferentes colores,pantalones de cuero o jeans de tela negra les daban un ligero estilo oscuro sin llegar a ser exagerado,casi elegante.La pequeña diferencia marcaba la diversidad del ambiente:No habían labios pintados de n***o,pero sí algunas perforaciones,no había cabellos de punta,pero sí sombreros,no habían collares satánicos,pero sí botas de cuero y bufandas. Me pregunté una vez más: ¿Qué —Jo*dido—lugar es este? ¿Quiénes son estas personas? ¿Realmente están aquí? Cerré los ojos con fuerza,repitiéndome a mí misma que debía mantener los pies en la tierra,recordando vagas palabras sobre la realidad y que no todo siempre era lo que parecía ser. Pero lucía muy real... Abrí los ojos y volví a estudiar el perímetro.Ni siquiera veía una cara familiar,algo muy extraño considerando que en Riverdale todos se conocían por ser un tipo de pueblo pequeño.Pero no conocía a nadie. No sabía que hacer. Entre mi indecisión me atreví a dar unos cuantos pasos temerosos,pero de repente alguien me tomo del brazo con fuerza y me hizo girar bruscamente. —¿Bella? Su voz a mis oídos de forma irreconocible.Ni en las tardes fuera de sus casa,ni en las horas de clase en las que a veces yo lo miraba,ni en la acera cuando caminaba por delante de mí,habría imaginado que la voz de Hunter fuera así de imponente,grave,pero al mismo tiempo suave. Sus profundos ojos azules me estudiaron,entornados bajo unas espesas cejas fruncidas.Era la primera vez que lo veía tan cerca,y la primera vez que se dirigía a mí,que me hablaba,que reparaba en mi presencia. —¿Cómo es que...?—agregó, completamente confundido,echándome un largo vistazo como si yo no fuera real—¿Qué demonios haces aquí? —¡Hunter! No me permitió decir más.Tiró de mi brazo con más fuerza y así me condujo hacia otro lugar.Casi me arrastró entre la gente que por estar muy absorta y sumida en sus conversaciones no notaron lo extraño de la situación.Me deje llevar por sus tirones sin objeción alguna porque solo con sus abruptos movimientos podrían consternarme más de lo que ya había visto. Atravesamos una elegante cortina blanca,dejamos a toda la gente atrás,y entramos a una especie de pequeña salita que parecía muy alejada del mundo.Incluso tenía un par de sofás y un mini bar. Allí,el sonido de las voces podían escucharse menos. —¿Cómo fue que llegaste aquí?—preguntó con fiereza una vez estuvimos a solas. No lucía nada contento,ni amigable,de lo que me había imaginado que podía ser todo lo contrario,su mirada era casi intimidante,cargada de lo que identifiqué como enojo.Estaba molestó,furioso y sorprendido. —Yo...te...—murmuré,tratando de que las palabras salieran de mi boca,de que no se quedarán atrapadas en mis cuerdas vocales,y en mis pensamientos—te seguí... —Pero, ¡¿Estás demente?!—soltó,di un paso hacia atrás por el sonido de su voz—¡Entraste al bosque y pasaste el límite para seguirme! ¡¿Es enserio?! —¡No crucé el límite!—exclamé en defensa. Hunter formó una fina línea en sus labios y me arrojo una mirada repleta de reproche. —Claro que lo hiciste,el límite está a varios metros de aquí—aclaro con detenimiento. Fruncí el ceño,todavía más liada. ¿Realmente lo había hecho? ¿Pero en qué momento? Recordé entonces que huyendo del asesino,me había echado a correr sin prestarle atención a nada hasta que encontré la cueva. Sacudí la cabeza con sí el simple gesto pudiera ordenar la lluvia de caos que hay en mi mente,exhalé teniendo en cuentas las prioridades. El asesino eso era lo único importante en esta situación. —Si,si,es posible que lo haya cruzado.En realidad sólo te seguí hasta que ya no te vi en alguna parte del bosque,luego decidí irme,pero...—tragué saliva—.Pero vi a un hombre de gabardina blanca asesinando a otro con un cuchillo.Tuve tanto miedo que me eche a correr.Ni siquiera sé cómo llegue hasta aquí .¡Ni siquiera como no me atrapó! ¡Estaba muy cerca,lo escuché! ¡Deberíamos llamar a la policía,Hunter! ¡Puede estar suelto! ¡Puede matarnos!—expliqué con rapidez. Inhalé hondo,porque volvía a temblar.Hunter suspiró y negó lentamente con la cabeza. —No puedes—espetó.Su mandíbula y sus rasgos se tensaron como si sintiera una gran irá.Se puso las manos en la cabeza,la inclinó hacia atrás y exhaló con frustración—Por los mil infiernos,Bella, ¿Cómo pudiste entrar? —¡Te acabo de decir que han matado a alguien!—solté algo inquieta porque al él no parecía importarle la gravedad del asunto—¿Que importa si entré? ¡Allá afuera asesinaron a alguien y yo lo presencié! ¡Tenemos que llamar a la policía! Espere un momento a que dijera algo,a que reaccionara,pero solo se quedó ahí muy quieto,observándome como si quisiera arrancarme la cabeza. —Bien,yo lo haré—escupí ante su silencio. Tuve la intención de atravesar la cortina para hacer algo por mi propia cuenta,aunque no sabía exactamente cómo o qué,pero mi salida se vio interrumpida por otro agarre.De nuevo me asió y aunque trate zafarme,no pude. —¡No puedes,te dije! ¡Eso que viste que paso no te incumbe!—expreso.Me obligó a mirarlo y esa vez sus facciones se relajaron—.Matan todos los días,por deudas principalmente.No es algo de lo que debamos sorprendernos,es muy común. Sentí un escalofrío en la espalda y con una fuerza extraña logré liberarme de su agarre. Retrocedí.No estaba escuchando bien,o eso creí.No podía estar oyendo con claridad,o esas no eran las palabras que salían de su boca. —¿Qué?—emití,pero rápidamente esbocé una falsa sonrisa,como si me hubiera dado cuenta de todo—.¡Ah! Estás bromeando ahora.Bien,ya,no pensé que fueras así porque no parece que tengas mucho sentido del humor. —Y no lo tengo,Bella,ni un poco—murmuró de forma sombría—.No bromeo.¿Sabes en donde acabas de meterte? ¿Acaso sabes,en donde te encuentras? Su rostro,circunspecto,le otorgó un aspecto macabro.Por un segundo me pareció casi enfermizo,de tal modo que retrocedí un paso más.No había diversión en él,ni un poco,por lo que era obvio que no estaba bromeando. Mi cuerpo tembló en medio de la pequeña sala con piso de alfombra,pisandoló por completo,y en ese mismo instante me arrepentí de haberle seguido. En ese preciso momento comprendí que me había entrometido demasiado,que mi peligroso misterio,era realmente peligroso.Y probablemente Hunter era de esas personas a las que era mejor mantener alejadas,únicamente como un enigma. —No te preocupes,ya me...¡Ya me voy!—expuse con rapidez. De nuevo la vista se me nublaba,pero aún así avance con prisa hacia la cortina. Debía regresar corriendo,tal vez si corría sin detenerme llegaría al centro,y luego vería que hacer. Sí,porque él debía estar jugándome una muy mala broma. Me interceptó cuando estuve a punto de atravesar la cortina.De nuevo,la mano de Hunter rodeó con fuerza mi brazo para retenerme.Sentí que el cuerpo me comenzaba a sudar,que nuevamente comenzaba a tiritar,que en algún momento mi capacidad visual me nublaría tanto que no vería nada. Entré en pánico. —Escúchame,Bella,ya no puedes irte—advirtió él. Sus dedos apretaban con fuerza mi antebrazo.Quise soltarme pero mis piernas estaban rígidas. —¿Por qué no?—mascullé y tragué saliva. De repente mis labios y garganta se secaron me comprimió de decir cualquier otra palabra. —Porque ahora perteneces aquí. —¿Y...que es aquí? —Un lugar de personas peligrosas,muy peligrosas. —¿P-Peligrosas?—inquirí aunque se me trabajan las palabras.Los ojos de Hunter parecieron más azules.Me miraba fijamente,y pesaban,claro que pesaban.Eran intimidantes,y más que parecían muy siniestros—¿Peligrosos así como...? ¿Así como él...? —¿Cómo el asesino que viste allá afuera? Sí. —Hunter,suéltame—murmuré como pude. Tiré de mi brazo,pero hacerlo solo ocasionó que de un jalón redujera la distancia que nos separaba.Temblé como si no tuviera ningún control sobre mi cuerpo y me estremecí de pavor cuando susurró a mí oído con una voz áspera y turbia: —Te metiste en una cueva de destripadores,Bella,los demonios rondan en la oscuridad,y si se enteran que no perteneces a ellos,te van a usar como carne para filetear. —Hunter,tengo que irme,quiero irme—pronuncié.La garganta me ardió con cada palabra—Suéltame,por favor,Hunter. —Te soltaré solo si no sales corriendo,porque si haces eso llamaras la atención de todos esos demonios,de todos esos asesinos que hay detrás de esa cortina y créeme que te conviene pasar desapercibida. —Demonios...Asesinos—repetí en apenas un jadeo—Pero ¿Cómo es eso posible? —Simplemente,no nos consideramos con un nombre,no poseemos una religión,no tenemos ninguna creencia.Nacemos con la necesidad de hacer daño. —No es nada bueno que bromees así—comenté entre risas nerviosas que no supe ni de dónde salieron. Hunter soltó aire por las fosas nasales,y me miró con un notable enojo. —¿Y yo por qué debería de bromear? ¿Tengo cara de comediante?—rugió. No,no la tenía,ni un poco. —Es que yo... —¡Tú!—exclamó rápidamente de forma acusatoria—.Tú no tienes ni idea de lo que significa haber pisado este lugar.Acabas de perder tu vida ¿Entiendes? Todo lo que era antes,lo dejaste en esa entrada—Hizo una pequeña pausa—porque todas las personas que están afuera,no olvidan jamás a quienes se encuentran en este lugar.Para ellos perteneces a su grupo,y si te ven por ahí comportándote como una persona normal,van a despellejarte.Los asesinos,viven entre la gente,pero nosotros estamos obligados a vivir entre otros homicidas,entre otros demonios,los mismos demonios que se encuentran en esta cueva. —No.Esto no está pasando—mi cuerpo perdió toda la fuerza,y fue justo en ese momento que él decidió soltarme. No pude echarme a correr,algo no me lo permitió.Me quedé quieta,como si hubiera entrado en un estado de shock total,y repetí las palabras «Asesinos» «Demonios» unas cuantas veces hasta que Hunter me hizo callar en una exclamación. Un remolino de emociones convirtió mi mente en un caos que parecía poder resolverse si corría lejos de aquí,pero temía tanto dar un paso fuera y que todos repararan en mi presencia. Todos esos demonios...¿Habían estado en el bosque de Riverdale desde siempre? ¿Cómo era que nadie lo sabía? No podía creerlo.No quería creerlo.Aunque si realmente era cierto,si Hunter era uno de esos demonios,eso podría explicar su conducta asocial.Por supuesto,porque los psicópatas eran callados y reservados y tenían esa chispa de demencia en sus ojos,pero...¿Hunter la tiene? ¿Es un psicópata? ¿«Psicópata» se podría usar como el término correcto? No,no lo era.No me parece que sea así. Pero no estaba para pensar definiciones y conceptos,aunque por lo mucho que me gustaran.En ese momento sentía miedo hasta de la decoración de esa cueva,de la estancia en la que nos encontrábamos;siendo víctima del pánico y de mi imaginación desmedida que planteaba las peores y más sangrientas situaciones,hasta llegue a pensar que en el mini bar que estaba junto a un sofá podía haber partes de cuerpos humanos,vivieras,cabezas,y ojos. —Bella,di algo. La voz de Hunter me sacó del pasmo. —Entonces—dije,tratando de pensar bien la situación—naciste siendo un...¿Pero como eso es posible? ¿Es algo con lo que naces? ¿Es en serio? —Eso,ahora no importa—respondió restándole importancia a mis preguntas—¿Crees que podrías mudarte de país? Sus palabras eran iguales de difíciles de digerir que la imagen del asesinato rondando por mi mente.Volví a sentirme perdida y abrumada. —¿Mudarme de país? ¿Por qué me mudaría? —¿Qué no entendiste lo que te dije?—resopló con cierto hastío—No perteneces aquí,no eres una de nosotros,no naciste para hacer daño y si cualquiera nota que eres normal te van a asesinar,aún hay tiempo,aún puedes huir. —¿Cómo que huir? ¡Pero he vivido toda mi vida en Riverdale,no puedo mudarme así de repente de la nada! Digo,para eso se necesita mucho dinero y yo...no lo tengo. Entornó los ojos y comenzó a dar algunos pasos sobre la alfombra,pensativo y aparentemente frustrado.Parecia una silueta esbelta y oscura sobre la elegancia de la estancia. ¿Realmente es cierto? El recuerdo del filoso cuchillo plateado penetrando la carne de aquel hombre,hizo que el miedo me cubriera.Podía creerlo,sí,podía creer en ese instante que estaba rodeada de asesinos y que Hunter era uno de ellos.Pero si lo era ¿Iba a matarme? ¿Pero por qué intenta ayudarme? —Eres tan tonta—murmuró con fastidio después de un minuto. —¡Eh!—exclamé en tono de reproche—.No haces nada más fácil. —No tengo que hacerte nada fácil porque en primer lugar,no deberías estar aquí. —¡Créeme que pienso exactamente lo mismo! Estoy muy pero muy arrepentida de haberte seguido. —Mejor salgamos de este lugar y ya pensaremos que hacer.Uno de ellos podría escucharnos. Avanzó hacia mí y me dio un no tan suave empujón que me condujo hacia la cortina,pero antes de poder atravesarla,mi cuerpo impactó contra una figura masculina. Alcé la vista y unos ojos grises me escudriñaron.Unos ojos grises que más que irradiaban calma,daban miedo.Mi cuerpo se paralizó.Todo mi mundo se detuvo.Un frío extraño recorrió la piel hasta asentarme en mis manos,y me helé. —Oh,perdón,no sabía que estaba ocupado—se excusó la persona. Era un hombre que vestía una gabardina blanca,la misma gabardina que había visto quién sabe cuántas horas o minutos atrás. El cuerpo se reprodujo en mi mente:La discusión,el árbol,el cuchillo,el ataque,la sangre,la víctima con el rostro desfigurado,y el asesino. Era él,era el homicida y estaba en frente de mí.Tenía el cabello n***o tan bien peinado hacia atrás que incluso le daba un aire elegante y pulcro,como si en ningún momento de hubiera manchado las manos con sangre,con la vida de otra persona. Retrocedí rápidamente y sentí la mano de Hunter sobre mi espalda, deteniéndome.No supe cuál lado era más seguro,y la confusión fue tan intensa que pensé que iba a colapsar. —Ya nos íbamos—informo Hunter. Su voz sonó indiferente y tranquila,como si no estuviera pasando nada. —¿Tan rápido? pero si Mike va a dar la apertura—comentó el asesino. Sus labios se ensacharon y una perfecta detandura se hizo visible bajo la malicia de la sonrisa. —Ya luego nos contarán cómo estuvo—respondió Hunter. No entendía a que se referían,pero tampoco quería averiguarlo.Alternando mi vista entre ambos cuya estatura era la misma,casi sentí que me encontraba en el medio de dos titanes,entre dos demonios que se retaban con el contacto visual.Cualquiera lo habría entendido,no se llevaban bien,y si esos dos estaban en algún tipo de conflicto la situación podía empeorar. Lo primero que pensé,era que si no me movía y hacia parecer que ni esperaba podía pasar desapercibida,pero la mirada del asesino se posó sobre mí y tuve que esforzarme por no temblar notoriamente. En sus ojos se reflejaba duda. —No creo que te haya visto antes—pronunció mirándome el asesino. Hunter dio un paso al frente sin apartar su mano de mi espalda.La sentí como una advertencia,como un «Ni se te ocurra decir una sola palabra porque te hará picadillo»,y debido a ese contacto trate de mantener la calma.Hice una fuerza sobrehumana para que mis emociones no me dominaran. —Si la viste,lo que pasa es que se ha teñido el cabello—le explicó él con tranquilidad. El asesino entorno los ojos por un instante ¿Y si se daba cuenta de que no pertenecía a ese lugar? ¿También me sacaría los ojos? ¿Y si lo hacían todos en conjunto? ¿Y si Hunter se les sumaba? Nou...estás loca,él está intentando ayudarte,y a pesar de todo,lo está haciendo. —Ah,es que soy algo distraído—aseveró el hombre mientras se apartaba de la entrada.Lo vi avanzar hacia el mini bar e inclinarse a una mini neverita para abrirla—.Algunos dicen que no olvidamos rostros,pero veo a tanta gente todos los días,que a veces no recuerdo uno que otro.Sin embargo,caras así no me pasan por alto. —Sí,es seguro que ella tampoco se acuerde de tí—comentó Hunter,encogiéndose de hombros. Me alivio saber que dentro de la mini nevera habían solo latas de Coca cola,y no partes humanas. El asesino tomo una. —¿De verdad? Eso sí que es una pena—dijo frunciendo los labios con algo de pesar,una emoción que no combinaba en lo absoluto con la suspicacia en sus ojos—.¿Sabes cómo me llamo?—me preguntó directamente después de tomar un sorbo de Coca cola. Escuché mi corazón volver a latir mil por hora.Los nervios me arropaban como si fueran un tipo de manto frío.La mano de Hunter presionó un poco mi espalda.Debia responder. —No—logré pronunciar. —Ya ves—intervino Hunter al rescate—.Bien,tenemos que irnos.Nos vemos luego. No permitió que la conversación se extendiera y tiró de mi brazo para que ambos pudiéramos marcharnos.Su agarre no era suave,era fuerte,y en instantes me lastimaba.Seguía estando molestó,y yo seguía estando asustada. Esquivarlos algunas personas y llegamos hasta la salida de la cueva,que ante mí,ya no podía ser una simple cueva.Habia algo extraño en ella,debía hacerlo. Salimos de la cueva y Hunter soltó mi brazo ya estando fuera,las ramas de los árboles se movían a merced del viento y en donde los insectos y animales pequeños producían el sonido de fondo. El cielo estaba despejado gracias al cálido clima propio de Riverdale,y era como un lienzo con distintos matices de color azul.No obstante,había algo extraño en el ambiente,era algo distinto,como un ligero viento frío que de pronto me erizaba la piel.. —Te acompañaré a tu casa—dictaminó sin mirarme. Me reacomodé la ropa que estaba algo desprolija y asentí con la cabeza. —Gracias—dije,pero él ignoro lo dicho y comenzó a caminar. Apenas entraba la tarde.La idea de ir a la fiesta de Johnson desapareció de mi mente.De hecho,muchas cosas se esfumaron para ser sustituidas por otras,como que andar con Hunter—El que ahora es asesino—en medio de bosque era algo incómodo,pero al mismo tiempo reconfortante,porque un asesino podía matar a otro asesino ¿No? Así que había una extraña sensación de seguridad en todo aquello,como si Hunter era capaz de encargarse de cualquier cosa mientras que yo era un manojo de nervios y miedo. Lo pensé mejor.Ya era calma y silencio,lo analicé de tal modo que las dudas comenzaron a surgir con violencia.Dudas que solo Hunter podía aclarar.Por supuesto,pero preguntarle no parecía una buena idea porque el mal humor casi emanaba de su cuerpo.No se veía tan amigable,aunque me había ayudado y eso debía agradecérselo.El asunto era que cuando quería pronunciar una palabra,yo misma lo evitaba. En ese momento mi «Peligroso misterio del pasado» se sintió más como un «Peligroso desconocido» Admití entonces que no sabía nada de él y como cualquier extraño podía tenerle miedo y desconfianza. Cuando casi llegábamos a la salida del bosque,me atreví a hablar. —Gracias por ayudarme. Hunter se giró sobre sus pies y me fulminó con la mirada. —Mi deber era matarte—dijo con una nota de ira—.Pero seré claro:no lo hice porque aún recuerdo las veces que fuiste a mi casa a mi casa.Papá decía que eras buena chica,así que te doy la oportunidad de alejarte de todo esto. Él lo recordaba.Una pequeña yo,yendo a su casa para compartir juguetes nuevos,se reflejó en mi mente. —Sabías que te visitaba...—murmuré,algo sorprendida. Hunter no expresó emoción alguna.Su rostro permaneció impasible. —Sí—afirmó—pero no es la única razón. —¿Hay más? —Sí—expuso al instante en que volvía a mover los pies—la verdad es que no me interesa matarte.A diferencia de los otros,a veces puedo controlarme. Tuve que apresurarme para no perderme el paso.No muy lejos ya comenzaban a verse las tiendas del pueblo.Eché un vistazo hacia atrás y pareció poco creíble que lo que hubiera después del límite fuera el secreto de Hunter. —¿Los demás no se controlan?—indagué,sintiendo un repentino y gran interés por lo que decía. —La impulsividad es nuestra mayor característica—explicó.Los pasos crujían sobre el pasto—.Si pensamos en matar,matamos.Algunos han logrado dominar sus instintos,pero otros se sienten orgullosos de dejarse llevar por ellos. —Pero ¿Por qué asesinan? ¿Es una... necesidad? —¿Por qué un esquizofrénico ve cosas en donde no las hay? ¿Por qué un bipolar cambia de personalidad tan rápido? ¿Por qué un adicto consume drogas?—respondió con simpleza—.Lo hacen porque su condición lo someten a eso,su cuerpo lo exige,es como si estuviéramos enfermos y está enfermedad nos impulsa a hacer daño. —¿Y te gusta? —Muchísimo. —¡Oh por Dios! Así que ese era tu secreto.Así que todo lo que escondías era esto. —Sí y es un secreto muy importante.Es importante que nadie además de nosotros lo sepa ¿Comprendes? —Creó que sí. Mis pies me dejaron postrada casi en frente de la acera que separaba el bosque del pueblo.Me llevé las manos a la boca sorprendida,mirando solo la parte trasera de su chaqueta de cuero y las hebras lisas de su cabello liso,revueltas.Él también se detuvo y por todo un minuto nos quedamos en silencio. —Por eso pienso que irte sería lo mejor—comentó de repente y se volteó para mirarme—.Si vuelven a verte aquí sabrán que eres normal y te van a matar.Si yo no lo hice,sería injusto que ellos lo hicieran. —¡Creo que sería injusto que cualquiera lo hiciera!—exclamé ofendida—.Hablas como si lo vida no valiera nada. —Eh,te acabo de salvar ¿y tú dices que tu vida no vale «Nada»?—bufó—¿Sabes que? quise hacer algo,bueno por primera vez,pero realmente me das muy igual,así que,buena suerte. Exhalé ruidosamente y lo perseguía nuevamente cuando volvió a caminar,había sonado como una despedida y si era así significaba que estaba desprotegida.Quería vivir y aunque sonará absurdo en ese instante veía a Hunter como una figura poderosa,porque tenía miedo. —¡Bien,espera,espera!—le grité. Se detuvo varios metros,ya en los terrenos del pueblo.Mire hacia ambos lados para disimular mi agitación porque ya algunas personas circulaban por el lugar.Ya estábamos en lejos del bosque, lejos de los asesinos,lejos de la extraña cueva,ya estábamos lejos de las sombras,de los demonios,y lejos del hombre de la gabardina blanca. Creo que estamos a salvo,creo. —No quiero que me maten,¿De acuerdo?—confesé en voz baja.Él me estudio,y su rostro estaba serio—hablare con mis padres a ver si me puedo mudar pero si no...¿tengo alguna otra opción? —Por supuesto que tienes otra. —¿Cuál?—pregunté nerviosa por su respuesta. —Tendrías que convertirte en una de nosotros—tragué saliva—para siempre.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR