> Luego de dos semanas de felicidad, Joseph debía volver a España para arreglar ciertas cosas y antes de eso, me comentó que debía contarme algo importante de su vida solo quería que primero escuchará y después decidiera, la verdad es que en el momento que lo dijo ya me sentía nerviosa, no quería pensar nada malo, pero por la expresión de la cara era muy serio lo que me iba a decir. — A ver cuéntame qué sucede, no me pongas más nerviosa de lo que estoy. — Le digo mientras muerdo mis uñas. — Pasa que mi padre es mitad lobo y yo también, pero solo ocurre una transformación dos veces al mes cuando se pone la luna llena, ese día me encierro en una habitación con una gran puerta de plata, bien sea en el Castillo Jardín de Cristal o en una habitación en casa de mis padres, que queda en el

