Luciel, Lykoy y Mors miraban como aquellos ángeles desaparecían de su vista
-Luciel- Dijo Mors, Luciel solo miro a su hermano esperando la pregunta que ambos tenían, -Esa tal Aurora ¿Es a quien quieres proteger?
-Si.
-¿Tú estás enamorado?- Mors lo miro con precaución
-Si.
-¿Sabes cómo pasó?- Pregunto Lykoy
-No tengo idea, simplemente paso- Luciel miraba a su alrededor pero no lograba ver a la criatura
-¿Algún día la conoceremos?- Preguntaron ambos hermanos
-¿Quieren conocerla?- Luciel los miro curioso
-Si nos das permiso y es lo que quieres, entonces sería un honor- Dijo Lykoy
-Si matamos a lo que hace esto- Dijo Luciel señalando a los animales muertos, -Entonces la volveré a ver y ustedes la conocerán.
-La volverás a ver- Dijo Lykoy, miro hacia el bosque, -Solo tenemos que pensar como esa cosa.
-No será difícil si tenemos a un depredador como hermano- Dijo Mors mirando a Luciel
-¿Qué quieres decir?
-Observa, Luciel- Lo llamo Mors mientras Lykoy los miraba
-¿Qué?
-¿Por qué crees que esa cosa no mato al demonio que encadenamos?
-Puede que solo quiera cazar.
-Bien, ese fue nuestro error- Mors se dirigió al bosque con sus hermanos precavidos de que aquello que no pueden ver no los estuviera asechando, -Liberemos al infeliz y matémoslo.
Pero al llegar al lugar solo vieron sangre, las cadenas eran tan resistentes que las extremidades del demonio permanecieron en ellas pero el cuerpo fue arrancado, había tripas por todas partes así cómo trozos de carne.
-Carajo- Dijo Mors
Lykoy miraba los restos, -Luciel no creo que sea bueno que lo cases, ni siquiera lo escuchamos.
Pero Luciel sonrió, aquellos ojos rojos reflejaban la verdadera naturaleza de aquel demonio, quería cazar a la criatura no solo para proteger a Aurora, quería hacerlo para gozar, -Mañana lo mataremos- Dijo Luciel, Mors recogió las cadenas y permaneció un momento observado los restos solo para volver con sus hermanos al infierno y esperar al otro día, Luciel estaba en sus aposentos acariciando aquella pluma, -¿Ella estará pensando en mi?- Se pregunto Luciel, miro a un lado y vio su reflejo en el espejo, frunció el ceño, -¿En qué momento me volví tan débil?- Se pregunto hasta que escucho los golpes en su puerta, Toc, Toc, -Pasa- Dijo Luciel de mala gana
-Mi señor- Dijo Bel inclinándose
-¿Encontraste algo?
-Según las descripciones que usted y sus hermanos me brindaron logré encontrar algo.
-Dime.
-Es un híbrido.
-¿Un híbrido?
-Y no cualquiera, es de los antiguos desertores del infierno, se ocultan en las cavernas de la muerte y su método de caza es bajo la arena infernal, suelen devorar a sus presas y su método más eficaz es el descuartizamiento de las extremidades, pero al ser salvajes le es imposible mantener el control de sus acciones, su comida termina en todos lados
-¿Cómo pasó a otro plano?
-Debió haber sido invocado por un humano para hacer un pacto.
-¿Y el humano?
-De seguro está muerto.
-¿No se supone que le ofrece un pacto?
-Ese es el problema, los pactos con estos demonios no son posible, ellos nacieron solo para matar y es lo que conocen los pactos suelen ser matar a quien quiera el que lo invoca pero a cambio debe entregar su alma.
-El cuerpo que encontré en el bosque fue quien lo invoco, había unos carroñeros comiendo los restos.
-Esa cosa suele estar acompañada de carroñeros, comen los restos que despedaza y esparce, no los mata porque no los ve como una presa que valga la pena, suelen cobrar por el trabajo antes de hacerlo.
-Puede que él hombre de las ovejas era su objetivo.
-No, pero si lo mato y luego fue por el hombre, las ovejas y demonio que ustedes lo habían puesto como carnada, entonces significa que no mato a su victima solo estaba jugando, al parecer le gusta su estadía en el plano terrenal y no matara a su victima hasta satisfacer su sed de sangre.
-Carajo, esa cosa no se cansa de joder- Luciel suspiro, -Mañana en la noche lo mataremos y tendremos una pequeña ayuda divina.
-¿Ayuda divina?
-Ángeles.
-¿Está seguro?
-Quiero volver a verla, no me importa quien ayude mientras eso me acerque a Aurora.
-Si amo- La noche comenzó a caer en el plano terrenal, Luciel y sus hermanos se organizaron para cruzar al otro plano no sin antes ser observados por Keves
-Que molesto- Murmuró Mors
-Ignóralo, él sabe que sin el permiso de Luciel no puede pasar al plano terrenal- Dijo Lykoy, pero ante estas palabras Luciel dudo, aquel aroma que emanaba del cuerpo de su hermano era peligroso.
-Bel se encargará de vigilar a Keves, si el llega a pasar al plano terrenal me avisará- Luciel sabia lo que debía hacer, su hermano no estaba solo tenía protección muy peligrosa
Al cruzar al plano terrenal volvieron a aquel campo abierto y esperaron hasta que Rexu y Rael se hicieran presentes.
-¿Por qué debemos esperarlos aquí?- Pregunto Mors
-Necesito que sepan que no somos una amenaza para ellos, principalmente Rael- Dijo Luciel
-¿Por qué él?, Creí que te preocuparía más el otro parecía bastante agresivo- Dijo Lykoy
-Rexu es agresivo si sabe que somos una amenaza, pero Rael es diferente, no confía en mi es cercano a Aurora y si ella obedece a ese ángel entonces eso lo vuelve peligroso para mí.
-No te preocupes la volverás a ver- Dijo Mores, tomo de su bolso un hilo infernal y lo coloco en diferentes árboles, -Solo recuerden la posición de las trampas no queremos sufrir junto a esa cosa.
-Recuerde que está debajo de la tierra así que debemos estará atentos- Lykoy escucho un aleteo y al levantar la vista logro ver a ambos ángeles descender hacia ellos
-Hola pequeños- Dijo Rexu
-¿Pequeños?- Lykoy camino hacia Rexu, -¿Qué edad tienes?
-Soy la tercera r**a de ángeles y Rael es la cuarta- Contesto Rexu
-Mierda- Mors tomo el brazo de Lykoy y lo alejo de Rexu, -No te hacerques a él es peligroso.
-No tienen porque temer, no les aremos daño, ¿Verdad Rael?- Pregunto Rexu codeando lo peor Rael- solo desvío la mirada
-Colocamos trampas en esos sectores- Dijo Luciel apuntando a diferentes partes, -Evítenlas porque son bastante violentas.
-Bien, Solo necesitamos una carnada- Dijo Lykoy mirando a Mors
-Bastardo, ¿Hablas enserio?-Mors miro a Luciel
-No dejaremos que te haga daño- Luciel camino hacia Mors y acaricio su cabeza, -Confía en mi- Mors bajo la cabeza y sonrió asintiendo, aquella acción dejo en evidencia para Raxu cuán leal le eran sus hermanos a Luciel, organizaron todos y se separaron no si antes Luciel caminar hacia Rexu y tocar su hombro
-¿Qué sucede?- Pregunto Rexu
-Ella, ¿Cómo está?- Pregunto Luciel mirándolo a los ojos, parecía estar desesperado
-Ella está bien- Dijo Rexu, -Luciel apenas sonrió
-Bien- Se dio la vuelta y se alejo no sin antes escuchar algo más de Rexu
-Siempre me está preguntando por ti, quiere verte- Rexu se dio la vuelta y se alejo de él, las mejillas de Luciel estaban rojas, bajo la cabeza y sonrió
-Solo esperarme- Susurro Luciel, todos se habían posicionado sobre los árboles a acepción de Mors quien permanecía caminando en el bosque siempre a la vista de los demás, vigilaba a todos, nadie podía salir herido, él siempre había protegido a sus hermanos de cualquier ser y ahora eso incluía a los hermanos de Aurora, a cada paso todos estaban alerta, algo en aquel bosque se arrastraba debajo de ellos a toda velocidad mientras apenas la luna iluminaba
-Luciel- Susurro Lykoy, Luciel lo miro y Lykoy apunto hacia el cielo, -Tenemos un problema- Luciel miro el cielo y noto que se aproximaba una tormenta eso era bueno y malo, aquel demonio no podría moverse debajo de la tierra fácilmente pero malo sería la poca luz que tendrían ya que no podrían ver casi nada los ángeles a excepción de ellos quienes estaban acostumbrados a la oscuridad, Luciel observo en silencio solo podían escucharlos los búhos e insectos cerca de ellos había pasado un rato hasta que Mors y los demás escucharon voces, Mors miro a los demás y Luciel le hizo una señal para que subiera a un árbol era una pareja de humanos riendo a carcajadas mientas el joven tomaba la mano de la mujer
-Ven, acércate- Dijo aquel joven
-¿Qué quieres?- Pregunto la mujer sonrojada
-Aquí cerca vieron a un hombre muerto, parecía que fue atacado por un animal, aunque en la aldea dicen que pudo haber sido un demonio- Dijo el chico sonriendo
Aquel sonrojo de la mujer desapareció, -¿Qué?
-Un demonio…
-¿¡Me trajiste aquí solo para eso!?
-¿Qué sucede?
-Idiota- La mujer soltó su mano y comenzó a caminar sola
-Esa humana estaba en celo- Dijo Lukoy, -Y ese idiota ni siquiera lo noto.
-Tal vez por esa razón los humanos se extingan- Dijo Mors entre risas
Rael los observaba hasta que escucharon un pequeño ruido de una rama quebrándose, aquel joven también lo había escuchado junto a la mujer, ambos miraron hacia atrás pero no lograban ver nada hasta que los fuertes truenos los distrajeron
-Es una tormenta, me voy- Dijo la mujer enojada al momento de darse la vuelta aquel monstruoso estaba detrás de ella con su enorme boca abierta la cual la cerro al instante devorando la mitad de su cuerpo, él joven grito atemorizado y comenzó a correr lo más lejos que pudo, miro hacia atrás y no vio al demonio pero si la lluvia caer así si vición fue cubierta la última luz de la luna desapareció, solo podía escucharse la respiración agitada de aquel joven
-Dios por favor ayúdame- Susurro mientras lloraba aquel joven, un relámpago iluminó por pocos segundos aquella zona donde el joven logro ver al demonio delante de él a pocos centímetros, el aliento a carne era fuerte abrió su enorme boca para devorarlo mientras el joven se orinaba encima, cerro los ojos y dijo su última palabra, -Padre- En ese momento un enorme mazo golpeó con fuerza al demonio alejándolo del joven
-Vete- Dijo Rexu mientras observaba a la criatura levantarse y acomodar su enorme mandíbula dislocada por el golpe, él joven corrió lo más rápido que puedo pero la criatura lo había hecho su objetivo intentando ir hacia él pero Rexu lo detuvo, un tentáculo grueso y espinoso golpeó a Rexu alejándolo y provocandole profundos cortes en él, abrió su boca para devorarlo pero Luciel coloco ambas manos en la filosa dentadura de la criatura deteniéndolo, Luciel noto los tentáculos intentando alcanzarlo y varios de ellos le habían provocado cortes en el cuerpo eso lo enfureció, rompió un colmillo de la criatura y lo calvo en el ojo izquierdo de aquel ser lo pateó alejándolo de él, noto que de el torso de la criatura comenzaron a salir cuatro brazos con uñas largas
-Carajo- Luciel noto que esos brazos se clavaron en la tierra, estaba listo para excavar, Rael, Mors y Lykoy habían llegado, -Busquen al humano esa cosa irá por él.
-Rexu- Rael se acerco a él, -¿Estás bien?
-No es nada, ver por el humano con los demás, nosotros intentaremos detener a esta cosa.
-¿Él humano?- Lykoy lo miro
-Parece ser que lo quiere- Dijo Rexu
-Bien- Los tres fueron tras él humano
-Escucha Luciel, esa cosa puede sanar rápidamente y es un problema debemos mantenerlo alejado y…
-Sano a la misma velocidad- Dijo Luciel, -Quédate detrás de mi hasta que tus heridas sanen completamente- Aquel demonio se quitó el colmillo del ojo y comenzó a regenerarse, su mirada estaba fija en Luciel y Rexu, Luciel se preparó, aquel demonio excavó e intento entrar por debajo de la tierra para seguir al joven pero Luciel lo detuvo tomando sus tentáculo evitando que avanzará, tomo su espada y la clavo en la tierra atravesando el cuerpo del demonio pero aquel ser siguió avanzando sin importar que la espada cortará su cuerpo exponiendo sus órganos, aún así se arrastró aunque Luciel no soltara sustentáculos así fueron arrancados de su cuerpo, Luciel lo había perdido
-¡Mierda!- Luciel arrojó los trozos de tentáculos
-Tranquilo- Dijo Rexu levantándose detrás de él, -Mis heridas ya sanaron- Por primera vez Luciel noto la mirada asesina de un ángel, -Si no matamos a esa cosa puede matarla- Al escucharlo las venas de Luciel se marcaron en su cara y sus brazos
-Lo matare- Dijo Luciel, sus ojos buscaban a aquel demonio, estaba ansioso por matarlo