Luciel entro pero el hedor de la carne inundó el ambiente, había partes de demonios por todas partes, colgados de cadenas oxidadas, otros estaban atrapados en los calabozos, eran sus próximas presas. Luciel extendió la mano entregado el frasco con sangre, Samuel lo observo y lo tomo. -¿Qué quieres saber?- Dijo Samuel tomando un enorme cuchillo y cortando la pierna de un demonio que seguía con vida -Quiero saber lo que no fue contado- Contesto Luciel Samuel lo miro y sonreír de lado, -Te pareces a aquel ángel, tan egoísta, acabas de condenar a todos los que te ayudan. -Ellos lo hacen por cuenta propia. -Rael lo hace por el ángel que tú posees, Rexu lo hace por ellos, Lykoy y Mors lo hacen porque eres todo lo que tienen una vez que Dios pida sus cabeza el cielo y el infierno enter

