Un par de días después, el estallido causado por Irene reverberó en los pasillos de la constructora. Rodrigo, Joaquín y Thiago se vieron obligados a enfrentar a los medios en una rueda de prensa urgente. Con semblantes serios, explicaron cómo habían sido afectados por la falta de ética y moral de su ex asistente, así como por la connivencia de ciertos directivos de otras empresas. Irene debía enfrentar varios juicios, su capricho la llevó a refundirse en prisión, su belleza se vería marchitada tras los fríos muros de una celda. Mientras tanto, Giovanna se sumergía en un mundo de preocupación y cuidado materno. Después del traumático incidente en la boda, había decidido llevar a Lulú a terapia. Las sesiones eran un bálsamo para el corazón asustado de la niña. Aunque de vez en cuando las p

