- Narra Lupita - Estaba tan aburrida de estar encerrada en la casa, que había decidido dar un paseo. - ¿Quieres dar un paseo? – le pregunto a mi perro y este ladra. Cuando salimos de casa a dar el paseo, decido ir al parque un rato. Necesitaba distraer mi mente y dejar que mi única compañía se pueda distraer un poco también. Cuando regresaba a casa, estaba tan distraída y por estar mirando al suelo, sin querer me topé con un hombre que paseaba con perro. - Lo siento mucho – me disculpo. - Descuide – menciona. - ¡Oh! ¡Lo lamento! – sigo disculpándome. - Está bien, no pasa nada – él sonríe. - Yo… - me interrumpe. - No se preocupe, puedo lavarlo en casa – señala su gabán manchado de café. - Lo siento, estaba distraída y no me di cuenta por donde caminaba – le explico. -

