Era otoño. Antonio acomodaba su ropa para el día siguiente. Una a una, las piezas de su outfit eran perfectamente dobladas y colocadas en orden en una silla: Una camiseta ajustada, manga larga, color borgoña, con un acabado brillante. Unos vaqueros también ajustados en tono oscuro. Una chaqueta americana negra. Cinturón, calcetines y bóxer negros. A un lado de la silla unos botines negros. María lo observaba divertida desde la cama. Él embebido en su tarea, no se percató hasta el final. -¿Qué? Dijo levantando una ceja y mirando a María con curiosidad. - Nada Señor Psicorrígido. Respondió ella con mirada suspicaz. -No soy psicorrígido para nada. Solo soy una persona ordenada a quien le gusta optimizar su tiempo. - Sí, claro claro. Dijo ella en tono sarcástico. - Mira, si supieras to

