La noche estaba calmada y me gustaba que fuera así por estos momentos aunque era obvio que todo podía ponerse de cabeza con estos cuatro hombres en la misma habitación que yo. Todos los presentes no dejaban de darle el en hora buena a Román y Amelie mientras que este llevaba una sonrisa más falsa que toda la vida que llevaba en mi adolescencia repleta de lujos que ni siquiera eran míos. ─¿Quieres algo de tomar nena? ─preguntó Connor a mi lado. ─Sí, por favor ─respondí. Mis ojos fueron nuevamente en dirección a Román y y ahora se encontraba en una mesa con su madre y su prometida, su mirada estaba en el suelo mientras bebía de su copa y frente a él estaba Kyle con sus ojos puestos en mí, inmediatamente desvié la mirada y me topé con los ojos azules de Grayson. Esto de estar en el mism

