Abrí mis ojos de golpe y lo primero que vi frente a mí fue a Connor con su característica sonrisa de colmillos, aquella sonrisa que tanto amaba. Pasó una de sus manos por su cabello y se acercó a la cama caminando hasta a mí para dejar un beso corto en mis labios lo cual me tomó un poco desprevenida. ─¿Que pasó? ─pregunté. ─Te tengo una sorpresa ─respondió con esa sonrisa y no se porque, pero se la devolví de igual manera. ─¿Sorpresa? ─continué con mis preguntas. Él asintió en su lugar y tomó lugar a mi lado en la cama por lo que tuve que darle un poco de espacio. ─Sí ángel, tengo que consentir a mi futura esposa y que mejor manera que está ─dijo posando su mirada en la esquina de mi cama. Todo paso tan rápido que en una fracción de segundo volteé mi rostro hacía dónde el miraba y ah

