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1007 Palabras
—Tierra llamado a Blue—dice Sam pasando una mano por mi rostro. Parpadeo, estaba tan ocupada viendo como todos en la cancha se empujan y se insultan mientras que Eric solo está hablando con el de la portería. —Te has ido a la luna—se ríe.—No te involucres con Moore, no es bueno para ti —No entiendo nada de este juego—cambie de tema. —Es como el hockey solo que se juega en pasto—me explica.— Y tenemos que anotar. —Ah. El partido finalizo y ganamos 10-8 Sam dijo que si el equipo seguía así iba a llegar a la final de temporada. Todos abandonan las gradas hablando de una fiesta, así que como yo ya soy mayor de edad tengo permiso de tomar mis propias decisiones. —¿Puedo ir?—digo a través de mi teléfono. —¿A que hora volverás?—mi padre suena cansado. —Temprano papi—digo. —Esta bien puedes..- Colgué. Tome a Sam del brazo y seguimos a todos los muchachos hasta la fiesta, la música retumbaba por todo el lugar y mi corazón bombea a su ritmo, luces en todas las paredes y barriles de cerveza apilados en la cocina. —Quédate aquí, veré si mis amigos están por aquí—dice Sam soltando mi brazo. Cuando Sam desaparece entre tanta gente me dispongo a buscar un vaso para tomar un poco de la cerveza que está en los barriles. Lavo con cuidado el vaso de color rojo y lo lleno de cerveza. —¿Por que tan sola primor?—dice el chico desde la otra esquina de la cocina. Ignóralo Blue, si se acerca le da una patada en las bolas. Fácil, repasemos la acción. Se acerca, dejas que te toque, levantas tu rodilla y.. —¿Qué crees qué haces?—dice el chico enfrente de mi. Wow, que rápido camina. —Mi novio me está esperando—digo saliendo de la cocina. Fiu.. Eso estuvo cerca. Iba a llevar el vaso de cerveza a mi boca pero una mano me quita el vaso de la mano, miro ofendida a quien lo hace y mis facciones se sorprenden al ver a Eric frente de mi. —¿Qué estas?—digo. —No puedes beber esto—dice y alzo una ceja. —¿Y tú quien eres para prohibirme lo que debo tomar? El niega con la cabeza y señala mi vaso:— Los hielos no están flotando. —¿Y?—digo sin entender nada. —Significa que pusieron algo en tu bebida, niña tonta—rodea los ojos.— He visto todo, el chico puso la ceniza de su cigarrillo en tu cerveza. —Oh.. —No descuides tu vaso, mocosa—tira el vaso de cerveza al suelo.— Sígueme. Lo sigo hasta la cocina, donde está el mismo chico de hace rato, doy un grito cuando Eric lo golpea en la mejilla. —Vete de aquí antes de que te rompa la cara—escupe seriamente. El chico sale de la cocina, me quedo muda viendo las manos de Eric tomar otro vaso para llenarlo de cerveza, me lo extiende y lo tomo con algo de timidez. —¿Viniste aquí sola? —Con Sam—digo llevando el vaso a mi boca. —¿Sam, que? —No lo se, solo se que se llama Sam—susurro. —¡Eric!—una voz chillona acompaña a nuestra conversación. La rubia de grandes pechos se cuelga del cuello de Eric y le planta un beso, milagrosamente se percata de que estoy presente alzando una ceja. —¿Y quien eres tú?—dice. —Me llamo Blue—digo. —Bien, Blue—se burla.— Puedes irte. Rodeó los ojos saliendo de la cocina, busco a Sam con la mirada pero no lo encuentro, así que me dispongo a disfrutar de la fiesta yo sola. Subí las escaleras hasta encontrar una habitación donde no haya nadie para salir por la ventana y sentarme en el techo. Miro la hora y resople, la fiesta esta aburrida pero tampoco me quiero ir. Llegar a casa no es una de mis preocupaciones ahora. Meneo el vaso de un lado a otro y doy un respingo del susto cuando alguien se sienta a mi lado. —¿Eric?—digo. —Yo se que te alegra verme—sonríe de lado. —Eres de las pocas personas que espere que le gustara sentarse en los techos de las casas cuando hay una fiesta. —No me gusta, te estoy vigilando—inhala un poco del cigarrillo que tiene en la mano. —¿Disculpa?—dije incrédula. —Tu tía me llamo, dijo que te vigilará—murmuro.— No estoy aquí por que quiero, mocosa. —¿Por que rayos me dices así? Me mira:—Por la toalla de delfines y la forma en la que actuaste en esta mañana. —¿Cuantos años tienes tu? ¿Cuarenta? Se carcajea:—Tengo veintiún, así que ten respeto por tus mayores. Bufé, el mantuvo el silencio todo el rato mientras yo veía las estrellas del cielo de Londres una bocina hizo que me sobresaltara, su mano toma la mía y me arrastra hacia la ventana. —Es hora de irnos—dice. Salimos de la habitación y corrimos por las escaleras hasta la parte trasera de la casa, chille cuando me alzo de las caderas para que pueda cruzar la cerca., una vez que está del otro lado vuelve a tomar mi mano. —¡Corre, mocosa! ~*~ Ay Blue, ¿En que te metiste? Lo primero que te dicen No te involucres y es lo primero qué haces. Pero bueno, en algún momento de nuestra vida hemos sido tu. Bienvenido a ti, si eres un nuevo lector/a. Gracias por darme la oportunidad y darle la oportunidad a Blue de leernos❤️ Gracias por leer! Besos, Ash.
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