Año nuevo. En toda la semana no había visto a Gadiel aunque le enviaba mensajes casi a diario. No entendía porque no contestaba, estaba a nada de desistir. Erick, por el contrario, había estado para ella, salieron juntos un par de veces a divertirse en el pueblo, a comer, a beber en el bar y a relajarse en general. Diez años no fueron suficientes para separarlos, y esa es una suerte que no todo el mundo tiene. —Feliz año nuevo, Erick. –Rió lanzándole agua a la cara mientras estaban en aquel bar. No habían tomado ni una sola gota de alcohol aún pero Rebeca se sentía eufórica y en las nubes. Erick igual reía. Era diferente a estar sintiendo con la carne, se estaban divirtiendo. Esa noche celebraron el año nuevo, bailaron, bebieron y la pasaron bien. No hubo besos, ni sexo, solo dos viejos a

