POV REBECA Salió con Luna temprano pues el señor Deluca les dejó la tarde libre. Guillermo se había ido con unos amigos y Luna arrastró a Rebeca por las calles de Madrid para ir de compras. Con el aumento de sueldo podía permitirse aquel pequeño agasajo. —Tenemos Madrid a nuestros pies. ¿No es fabuloso? "Pies de muñeca" —Claro. –Rió aunque su mente ya estaba en aquel rubio oji-azul que no se había apartado de su cabeza en toda la mañana luego de aquel momento en el metro. Pasaron por un centro comercial y entraron, los pisos de cerámica, las paredes pintadas de beige y vino le dieron a Rebeca una bonita sensación de confort. La misma que suele haber cuando estás bien contigo mismo. —Vayamos a una zapatería. Quiero comprar unos tacones bonitos. —Me lees la mente. –Ambas entraron en una

