XIII. Mejores Yodas que Derek y ¿Jackson no es malo?

1375 Palabras
Era hora del almuerzo y como siempre debía arruinar mi estatus social sentándome con estos dos idiotas. ¿Pero qué idioteces digo? Ni siquiera tengo un estatus social. Pero bueno, tampoco se puede esperar mucho viendo como Scott trata de esconderse de Allison con un libro haciendo como si "leyera". — Creo que el libro lo hace más obvio— opinó Stiles. — No me digas, la verdad no lo había notado. Además, Scott, está leyendo— respondo viendo como Allison leía un libro bastante viejo. — ¿Ya pensaron en un plan?— preguntó dirigiéndose a ambos. — Eso creo— respondió al mismo tiempo que yo asentía. — ¿Significa que ya no me odian? — No— dijimos, de nuevo a la vez. — Pero tus cosas influyen en nuestra vida, así que ahora debemos hacer algo. — Habla por ti, Stilinski— lo reprendí ganándome una mirada de odio de su parte a la vez que mordía su manzana. — Además, soy mejor Yoda que Derek. — Si, enséñame. — Si, seré tu Yoda. — Si, serás mi Yoda. — Yoda. Tu. Yo. Seré— dijo esta vez imitando la voz de este haciéndonos reír. — Lo dijiste al revés— le dije aún riéndome. — A ti si sigo odiándote. — El sentimiento es mutuo— respondí alzando mi bebida para después llevarla a mis labios. Nos dirigíamos al campo de Lacrosse para comenzar con el entrenamiento de Scott para ser un hombre lobo. Wow, nunca me acostumbraré a decirlo. — Ponte esto— le indiqué extendiéndole el medidor cardíaco. — ¿Un medidor cardíaco para atletismo? — Si, lo tomé prestado. — Lo robaste. — Es mío temporalmente. El entrenador lo usa para medir nuestro ritmo cardíaco con su celular mientras corremos— dije sin importancia. — ¿El celular del entrenador? — Ese si lo robé. — ¿Por qué? — El ritmo aumenta cuando eres lobo. Cuando juegas Lacrosse, cuando estas con Allison, cuando te enojas. Tienes que aprender a controlarlo— le explicó, Stiles. — Como el increíble Hulk. — Como el increíble Hulk— afirmó. — ¡Soy el increíble Hulk! — Cállate, no eres tan increíble, ponte la cinta y ya— lo reté. Scott se puso la cinta y comenzó a ir con Stiles hacia la mitad del campo para comenzar. — ¿No vienes?— me preguntó, Scott. — No, prefiero ver tu sufrimiento desde aquí. — Que buena amiga eres— dijo con sarcasmo brotando de cada palabra haciéndome reír. Stiles comenzó a golpear a Scott con las pelotas de Lacrosse, cada vez una más fuerte que la otra. Debíamos saber hasta qué punto, Scott podría llegar. Mis piernas comenzaron a cansarse, así que me dirigí a las gradas para poder sentarme. No es que no me gustara sentarme en el suelo, es sólo que embarrarme el jean e ir el resto del día con el jean sucio, no era lo mejor. Además quería volver a leer, por décima vez, "Luna Nueva" de la Saga Crepúsculo, ya que tal vez haya alguna información que pueda servirnos. Sé que no es la mejor fuente de información, pero algo es algo. Cuando creí que todo era paz y tranquilidad, sacando los gritos de Scott, la mismísima Lydia Martin se sienta a mi lado. — Hola, Maya. — Hola, Lydia— contesté su saludo extrañada. Al instante pude notar como Stiles se distrajo por la presencia de la pelirroja, y no era de extrañarse, el pobre está muy enamorado. Aunque creo que "obsesionado" vendría mejor al caso. A pesar de mi "odio" hacia Stiles, él es mi amigo y sinceramente no me gusta verlo tener falsas esperanzas con Lydia, ella nunca lo vería como algo más, es más, creo que no sabe ni su nombre. Será mejor comprobarlo. — Lydia, eres la chica más popular de la escuela. — Sí, creo que eso lo tengo bien presente— dijo con aires de superioridad. Tranquila, Maya, tranquila. Si la golpeas te expulsarán y eso no es bueno ¿cierto? — Como te decía, quería hacerte una prueba. — ¿Una prueba? — Así es. — ¿Y de qué es esa prueba? — Lydia, ya que eres la chica popular que conoce a todos. Dime, ¿quién es él?— le pregunté señalando a Stiles. — ¿Quién?, ¿Él? No tengo idea. Iba a burlarme de ella, pero en ese momento Jackson apareció de detrás de las gradas. — Bebé, aquí estas. Estuve buscándote por todos lados— dijo, obviamente, dirigiéndose a Lydia. — Sólo quería ver qué estaban haciendo. — Wow, en verdad que me encantaría golpear en todas las prácticas— comentó Jackson viendo a lo que se refería la pelirroja. — En verdad te encantaría, ¿eh, Whittemore?— dije burlándome de él. Al parecer Jackson no me había notado, ya qué al verme se notó sorprendido de mi presencia, pero en unos segundos cambió su cara de sorpresa, a una coqueta. — Hola, ¿y tú eres?— dijo con voz "seductora". ¿En serio? ¡Tiene a su novia en frente! — Supongo que deberías saberlo, Jackson. Estoy en tu misma clase desde los siete años— contesté enojada largándome de ahí. Jackson, en verdad era un idiota. Pero debo admitir que es guapo. Me dirigí a alguno de los pasillos de la escuela, al tener hora libre, nadie podría decirme nada. Me senté en el suelo apoyada en los casilleros el polvo no me molestaba, no era lo mismo que el barro, eso estaba claro. Saqué el libro y continué con mi "investigación". Quince minutos más tarde, lo único que había logrado adquirir era que Jacob sin camisa era un sueño, aún no podía creer que Bella se haya quedado con Edward. Y Jacob es muy acosador, por eso soy #TeamPaul o #TeamEmbry. Sí, mejor que Bella se quede con Edward. ¡Viva la feliz pareja! — ¿Qué estás leyendo? Inmediatamente pegué un brinco en el lugar y miré hacia arriba, encontrándome con Jackson, nuevamente. ¿No podía dejarme en paz? — No te interesa— contesté a su pregunta con la menor simpatía posible. — Si no me interesara no te lo preguntaría— dijo sentándose a mi lado. Suspiré. Será mejor seguirle la corriente, así se irá más rápido. — Es uno libros de la Saga Crepúsculo. — ¿Esas películas de Vampiros y Hombres Lobos? — Exacto. Trate de volver a mi lectura, pero su mirada fija en mi provocaba que sea muy difícil ignorarlo. — ¿Querías algo?— pregunté con cara de pocos amigos. — En realidad, si. Quiero hablar. — Lo estamos haciendo. — Me refería a que... Me di cuenta de que he sido un idiota contigo, en especial con Scott y Stiles. Y quería disculparme. Mi cara de sorpresa ha de ser épica en este preciso momento. ¿Jackson Whittemore quiere disculparse? — En serio— al parecer si notó lo sorprendida que estaba. — Sí, claro. Te creo que hablas en serio, pero no estoy segura de que seas sincero. Jackson suspiró asintiendo, sabiendo exactamente porque lo decía. — ¿Sabes lo que es ser el mejor jugador del equipo? ¿Ser la estrella? ¿Qué cada persona en el partido grite tu nombre? Y después, un niño llegue y todos lo vean en lugar de verte a ti. ¿Sabes lo que se siente? — No lo sé, nunca fui de las que le importaba a las personas— dije suspirando. — Se siente que... Se siente que alguien te robó algo. Y comienzas a creer que harías lo que fuera por tenerlo de vuelta. — Has oído que no hay un Yo en un equipo. — Sí, pero hay uno para mí. Al ver mi cara de incredulidad, se retractó. — Era un chiste. — Muero de risa— dije, con mi fiel amigo, sarcasmo. — De verdad, creo que debes odiarme. — No te odio— contesté, esta vez viéndolo a los ojos. — ¿Segura? — Odio tus acciones, no a ti. Hay un dicho, por si no sabías: "Tus acciones hablan de quien eres en verdad". — ¡Oh, vamos! No soy mal chico, si hago cosas estúpidas, muchas, pero no soy malo— aclaró para luego hacer una pausa— Me agradas... También a Scott y a Stiles, en serio me agradan los tres y quiero agradecerles. A todo ese discurso lo único que podía hacer era asentir, este no era el Jackson que conocía. — Quiero conocerlos mejor— dijo sonriendo.
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