Continuaron la dinámica de la labor doméstica, entre conversaciones donde no juzgaban, solo analizaban lo sucedido. Lo bueno de esta situación, era que aligeraba la pesadez de las actividades mas pesadas de casa, como lavar la ropa. - Aun no comprendo eso de la novia de Domingo. - Reprochó Carmenza con enojó. - Es que yo tampoco lo entiendo mujer. Se supone que él estaba detrás de Magdalena. - Él no es así, no es común. ¿Por qué lo haría? - Carmenza insistía en defenderlo. - ¿Crees que no es así? No estarás pensando que esa noviecita la consiguió en la semana que paso. - Nora arrugaba las cejas y apretaba los dientes – Me da tanta ira porque Magdalena estaba ilusionada con él. Ahora está sufriendo como niña por un hombre. - Pues si... Pero ella también podrá sacarlo pronto

