- No puedo abrazarte todo el día - dijo Li, a lo que yo puse un puchero. - Igual llamaré al doctor, por ahora quédate tranquila - Si ma - ¡Bien, me voy familia! - Agregó Maddison sin importancia. - Buen viaje querida - le dijo mi madre desde la cocina. Ella sonríe no muy alegré ya que nadie le hizo caso, sólo Daniel que llegaba al salón, la abrazo y besó su mejilla. - Adiós querida. - Me miró con rabia y se largo. Pero que le pasa a esa chica. - Si necesitas otro abrazo estoy arriba - Dijo Li con una sonrisa. Se levantó, puso una parte de mi cabello detrás de mi oreja le sonreí como una niña pequeña y se fue. Sólo quedamos James yo y un gran silencio incómodo. Se levanta de el asiento pequeño y viene al mío. Se acerca y me besa, así sin más. El aire se acaba y nos separamos. - ¿No

