Llegando veo ya la moto de James afuera. Abrí el gran portón y entre. Cuando estoy en el salón de escucha una leve canción romántica, una balada, y todo oscuro, trate de buscar señal de James pero nada de nada. Me espante cuando sentí sus manos rodear mi cintura y susurra a mi oído - Eres una niña muy curiosa - Dijo moviéndose al compás de la música. - Que te digo - Dije algo nerviosa. Y tampoco sabía bailar, en ese momento mis pies no tenían movilidad. Se pone delante de mi acercándome a él. - ¿Por qué decidiste venir? - No lo se, me aburría -no podía ver su cara bien ya que estaba todo muy oscuro. - ¿Segura? - se ríe. - Vamos James no me hagas decirlo. - Dilo. - Me jaló de la cintura rompiendo el pequeño espacio que nos separaba uno del otro. Suspire - Soy muy curiosa - Entonce

