CAPITULO - 2 -

2065 Palabras
No recordaba el odio que le tenía a este estúpido lugar, de verdad que si no fuera amiga de Diego hace rato me hubiera ido, pero como sé que este imbécil necesita de mi ayuda pues no me queda otra opción que ayudarlo a ganar. El fuerte olor a licor llego hasta mi nariz el bar estaba rodeado de humo, inhale profundamente tal vez eso me relajaría, la verdad estaba pensado mucho en irme de este lugar, subimos a la parte de arriba donde sería la noche de billar, algunos estaban jugando otros estaban mirando, y algunos apostaban yo sabía bien que Diego era un pésimo jugador, tanto así que una vez me pidió clases de billar y termine golpeándolo por ser tan idiota, por favor! Quién no sabe jugar billar? Sé muy bien que todo esto no iba a ser bueno él y su maldito orgullo así que debemos ganar de cualquier forma o sino quien se aguanta a este idiota después, obviamente no sería yo porque terminaríamos matándonos. Si no sabes jugar a algo por qué mierda apuestas? Y más cuando lo haces con un idiota con el cual has tenido problemas siempre.  Al entrar completamente al salón se escucharon algunos silbidos y unos piropos, mire a todos lados esperando a ver a quien silbaban. Pues era a mí, además de mí había otra mujer la camarera, que llevaba un escote provocador y una falda diminuta. En serio no entiendo la necesidad de vestir de esa manera, por Dios es lo más estúpido que he visto, con esa diminuta ropa es capaz de volver loco a cualquier viejo verde que se cruce en el camino, pero como esto es un bar es obvio que debe de usar esa ropa quiera o no. El ambiente era muy pesado como si fuese que dos maleantes están a punto de encontrarse bueno Diego, de maleante tenía un poco. Él siempre ha estado en este mundo pero como todo idiota algunas cosas no le salen como quiere y como soy su única "amiga" lo tengo que ayudar en todo, bueno al menos me divierto un rato. Mire buscando quien sería el mortal enemigo de Diego, tenía una sonrisa pícara, pasó sus dedos por su cabellera me miró y luego volvió a sonreír y dio media vuelta. Esto es mala señal él cuando hace eso significa que comenzara a provocar a alguien y de verdad lo que menos quiero en estos momentos es que este idiota busque una pelea, vine a jugar no a estar cuidándolo. Lo vi colocar ambas manos sobre la mesa de juego, me miro con una sonrisa de arrogancia, suspire ya sabía lo que iba hacer. En serio que no valora su miserable vida, cerré los ojos y pase una mano por mi cabello, esto cambiara en cualquier momento si Diego llega hacer o a decir cualquier estupidez. Si sale vivo de aquí yo seré quien lo mate después, en serio lo haré. — Dónde está el cobarde ese?.-Dijo con una voz fuerte lo mire medio asombrada estábamos en un bar en el que la mitad de los que estaban allí lo odiaban a muerte, él piensa que con tener esa sonrisa y hacer ese comentario todos aquí temblaran, en realidad lo que harán en molerlo a golpes por ser tan... él–.O me tiene miedo?.-Dijo esta vez burlándose-. Suspire esperando a que nadie hiciera algo al respecto, no quiero problemas y mucho menos quiero estar mucho tiempo aquí. Vi a un chico acercarse a nosotros a pasos lentos, por favor que no sea él con quien Diego aposto. — ¿Quién te tendría miedo a ti ?.-Dijo el chico colocando sus manos sobre la mesa de juego-. No serás tú el cobarde?.-Miró a Diego, y sonrió malvadamente-. Por qué mierda tienen que tener una sonrisa estúpida? A caso piensan que logran intimidar a alguien? Me estoy cansando sino comienza este estúpido juego me iré y dejare a Diego aquí con todos estos imbéciles. — ¿Yo tenerte miedo?.-Esta vez Diego, tenía una leve pizca de ironía-.No me hagas reír.-fingió reírse-. Listo! Doy por hecho que él no saldrá vivo de aquí y seré yo quiero lo mate. — Sí.-Contestó aquel chico-.Por eso traes a una chica contigo.-Dijo señalándome-.Cuanto le pagaste para que este contigo.-Dijo, sentí algo que se me subía por todo mi cuerpo era rabia maldito infeliz quien se cree para decir eso de mí, acaso piensa que soy una de esas putas que acostumbra a estar con él, no me conoce así que lo tengo que poner en su lugar, puede dar miedo a todo el que se le cruce pero conmigo está equivocado-. — ¿Quién te crees maldito imbécil ?.-Intervine yo-.Crees que porque tú le pagas a las chicas para que se acuesten contigo todos serán como tú?.-Dije mirándolo con odio, en serio este imbécil está haciendo sacar lo peor de mi-.Estas equivocado si piensas que yo soy una de esas.-Todos los que estaban allí gritaron y vi cómo aquel muchacho entre cerraba los puños y cerrar los ojos mientras suspiraba-. — No lo pienso, yo sé que eres así. Se nota de lejos, pero dime mi reina cuento me cobras por pasar una noche conmigo?.-Sonríe con arrogancia-. — Eso no te lo permito, idiota.-Dijo Diego, dirigiéndose a él pero me puse en su camino para evitar que hiciera cualquiera estupidez-. — Cálmate, déjalo así en el juego le demostraremos todo lo que sabemos.-Lo mire-.No hace falta esta clases de escenas con esta clase de.-lo señale-.Persona sin importancia.-Diego me miro respiro profundamente y se calmó-. — Empecemos.-Dijo Diego-.Si es que quieres jugar o estarás allí parado hablando estupideces. — Yo estoy preparado.-Dijo el chico-.Tú eres el que no lo está, donde está tu acompañante? Oh me dirás que nadie quiso venir a jugar contigo.-Se ríe-. — Mi acompañante es ella.-Dijo Diego refiriéndose a mí-. Así que por qué no comenzamos y terminamos de una vez con esto. — Y piensas que una mujer va a ganarme?.-Dijo con aires de grandeza-. Por favor dudo mucho que ella.-Me señala-. Sepa o tenga algún conocimiento de este juego. — Ella juega mejor que tú. — Eso lo veremos. — Soy mejor que tú así que cierra la boca y comencemos.-Respondí yo con cierto enojo-. — Pues entonces comencemos. Lo que más odiaba es que los hombres subestimen a las mujeres por ser mujeres, si mi mirada matará aquel chico estaría 3 metros bajo tierra. En serio no había odiado tanto a alguien. Empezamos el juego. Un señor de 30 o 35 años de edad se paró de un sillón y empezó a dar instrucciones. — Este juego es con una bola de tiro la bola blanca y 15 bolas objeto, numeradas del 1 al 15: 1-7 colores lisos, 9-15 rayadas y la bola 8 negra. Un jugador debe entronerar las bolas de colores sólidos, mientras el otro las rayadas. El jugador que inserte las de su grupo primero y luego legalmente la bola 8, gana el juego. Así que emprendan el juego y nada de trampa.-Dijo al fin, no sé cómo podía decir toda esas cosas tan rápido-. Esto iba mejor que nunca esos dos chicos iban perdiendo, era mi turno solo debía meter la bola 8 y ganábamos, esto me encantaba el imbécil de James, perdería contra una chica, empuje la bola blanca para que rebotara por la bola negra y haciendo ese choque conseguí que la bola 8 entrara salte de emoción le había ganado a esos malditos. No había estado tan feliz en toda mi vida, ver a estos dos chicos perder contra mí es muy gratificante. Eso paso cuando subestiman el potencial de una mujer, espero que aprendan que soy muy diferente a las que ellos están acostumbrados a tratar. Si no me conocen no me subestimen porque terminare desmostando de lo que soy capaz de hacer y terminare humillándolos, así como los he humillados a ellos en este juego. — Hemos ganado.-Dijo Diego, extendiendo su mano esperando la cantidad de 5000$ para los ganadores-. Una vez más James, te he ganado.-Miro al chico el cual le dio una mirada asesina-. — Tú no has ganado en nada, no sirves para esto porque en toda la partida no habías conseguido ni una, si no fuera por ella hubieras perdido todo hasta tu moto, idiota. Así que en todo caso la que gano fue ella.-Me señaló-.No tú, buen juego.-Dijo extendiendo su mano hacia mi yo iba a estrechar mi mano pero Diego, no dejó que hiciera eso ya que tomo mi brazo alejándome de James-. — Nikole, nos vamos ya no tenemos nada que hacer aquí. — Por qué tanta prisa?.-Pregunta James-. No me darás la revancha? — No te daré nada, y ya nos tenemos que ir. — Por qué no dejas que se despida de mí? — No tiene por qué hacerlo. Nikole, vayámonos.-Tomo nuevamente mi brazo sacándome de ahí-. — Es solo una chica García, no vale mucho o sí? Bueno pues a simple vista se nota que vale mucho, sabes a qué me refiero.-Sonríe con arrogancia-. — Qué has dicho imbécil?.-Diego, se acercó a James, con intenciones de golpearlo pero rápidamente me interpuse y lo aleje de él-.  — Diego, no vale la pena vayámonos.-Tome su mano-. — Qué acaso ella tiene que hablar por ti? — Cállate, idiota.-Intervine yo-. Si no quieres problemas será mejor que aprendas a cerrar la boca. Sin más que decir salimos de ese lugar. POV Stephen Había escuchado rumores, de que García, estaba saliendo con una chica pero no lo iba a creer él era un donjuán nunca se quedaba con nadie desde que lo conozco. Él no sirve para estar en una relación, ya que como he dicho es un idiota que no sirve para mucho bueno más bien no sirve para nada. Solo para meterse en problemas. Él y yo no nos llevamos bien siempre había cierta rivalidad entre nosotros, ya que hemos tenido demasiados problemas. El bar estaba calmado a consideración de otras noche una chica me había ganado a mí a Stephen James, la novia de Diego, me había ganado, mi ego se redujo, cómo era posible eso? aquella chica a la que yo había tratado como una cualquiera, me había dejado bien en claro que no lo era y me hizo cerrar la boca. Vaya que tiene un fuerte carácter, nunca nadie me había hablado de la manera en que ella lo hizo La chica se me hacía muy familiar extremadamente, como un c*****o como García, consigue una novia así? él es un completo fraude cuando consiga lo que quiera la dejara como a todas, como lo hizo con mi hermana esa era una de las razones por los cuales lo odiaba. Salí del bar fui directo a mi moto la encendí y la puse en marcha tal vez eso despejará toda mi mente, tuve un largo día, me detuve en uno de los semáforos que daba rojo mire al costado la cafetería siempre estaba abierta y este noche no era la excepción, mire adentro del lugar y estaba una pareja. Atrás mío escuche un bocinazo de un auto hace más de 4 minutos la luz roja había cambiado en verde no me había dado cuenta por estar observando a aquella pareja, el estúpido volvió a tocar su bocina y me di media vuelta al ver quién era yo sé tranquilizo. Volví a mirar hacia la pareja y el chico ya no estaba, solo se quedó la chica la mire subirse a un taxi y se marchó. Estuve recorriendo toda la ciudad, hasta que tuve que llegar en una gasolinera mire la hora en mi reloj marcaban las 2:30am ya era tarde y tenía clase, como si me importara, conduje hasta mi casa lo cual me llevo media hora llegar abrí el garaje y estacione la moto. Salí del garaje, y la vi bajar del taxi me estaba volviendo loco era la misma chica que estaba con García? fue la misma chica que me había gritado imbécil? es la misma chica que me gano y gritó? Pero tenía que sacarme la duda.  — Sam!.-Grite-.Sam!.-Volví a gritar pero nada la única reacción de aquella chica fue tirar una botella de cerveza que tenía en la mano buscar las llaves y entrar a la casa de Sam, ella era familiar de Sam, por eso se me hacía muy conocida pero eso mañana lo iba a averiguar sea como sea quien era la chica-. "Crees que porque tú le pagas a las chicas para que se acuesten contigo todos serán como tú" Sus palabras se quedaron en mi cabeza la forma sutil en que estiraba el taco o la forma en que se recostaba por el MALDICIÓN, qué mierda me está pasando? qué era esto?, yo pensando en una chica, en esa chica con aire de ser una chica mala.   
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