Aproveche para dormir un poco, cuando las enfermeras ya estaban dando las primeras revisiones de la mañana. Le dije a la enfermera que me despertará si pasaba algo con la chica o si despertaba. Pero no fue así, desperté tres horas después y por el Señor Martín. Me mostró una bolsa mientras sonreía. Señor - es muy complicado encontrar unos buenos churros, estos ni se parecen a los de España. Ni diferencian porras de churros, no me lo puedo creer. Me han vendido unas porras, diciendo que eran churros, indignante. Me acababa de levantar, mucho no entendí, de lo que dijo el señor. Me hablaba en inglés. Suerte que di el curso intensivo con Nam Axel - yo siento eso... No sabía exactamente qué decir, no quiero caerle mal por no saber diferenciarlos. Nunca probé los churros de España.
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


