Me desperté aturdido, escuchaba ruidos provenientes de la planta de abajo. La chica seguía durmiendo y yo seguía aferrado a ella. Bostece mientras quitaba uno de mis brazos de encima de su estómago. Me estiré un poco, pero mi otro brazo estaba atrapado y haciendo de almohada para la chica. Quité mi brazo con sumo cuidado, me levanté de la cama y salí de la habitación a paso lento. Eran risas, así que, no pasaba nada malo. Nae y Enzo correteaban por toda la sala huyendo de Holly, quien los perseguía en busca de su juguete. Tae tomaba de su taza de té, sentado en el sofá relajado. Axel - ¿no tienes casa? te pasas el día aquí. Tae - me aseguró de que sigas sano y salvo, Axel. Ambos sabemos a qué me refiero. Lo ignoré, fui a la cocina y me preparé un café. Después, volví a la sala

