Aquella noche la familia de Santiago se hizo presente en la villa, por el agotador viaje que habían tenido decidieron posponer el tema para el día siguiente. Entre los que llegaron también estaba Margaret, está última compartió habitación con Cristal. —No puedo creer que no hayas aprovechado estos días para acercarte a él. —Mamá es difícil, Santiago ni siquiera me da tiempo a saludarlo. —Debes ser más lanzada, se suponía que en este viaje te acercarías más a él y no veo ningún avance. —No he podido, si no es su primo es papá, si no es papá es la niña, pero jamás puedo estar a solas con él. —Pero dices que lo viste desnudo, y fuiste tan tonta en desaprovechar esa oportunidad. —Santiago me sacó—, Cristal suspiró y soltó sin más —Cree que Erika está viva, dice haberla visto en una disco

