Relata Erika: ¿Cómo se continúa viviendo después de una traición?, no lo sé, en realidad no lo sé, solo se que quiero morir. Cierro mis ojos y siento las tibias lágrimas rodar por mis mejillas, formando así un río que se desprende del borde inferior del párpado y se pierde en el mentón. Quiero llorar con fuerzas pero reprimo el dolor, no lloraré delante del doctor, lo haré cuando llegue a mi habitación. —Erika—pronuncia trayéndome a la realidad—llegamos—regreso a verle y esfuerzo una sonrisa, agradezco que me haya traído a casa y me despido, estaba a punto de ingresar a casa de Aída cuando escucho la voz de Max, mi cuerpo entero tiembla y el escalofrío que me asecha desde que salí volvió aparecer, di media vuelta y camino hasta el auto del doctor que aún se encontraba ahí—¿Sucede algo?—i

