Capítulo 20

1037 Palabras
Nueva pareja, Aruma y Eduardo. Pov Valeria Las fiestas por la lluvia comenzo es una celebración muy bonita dónde agradecen a la madre tierra por las lluvias y por la bendición que cae en sus siembras. Para ellos la lluvia se lleva lo malo y limpia para que todo sea nuevo y bueno. Estos días Eduardo ha tenido mucho trabajo, porque las lluvias traen también algunas enfermedades, yo trato de ayudarlo en lo que puedo. Por todo lo que está pasando Eduardo no quiere que me separe de él, de hecho me pidió dormir en el consultorio, porque en la churuata hay muchos mosquitos y enfermedades según él. El tiempo sigue pasando y mi inquietud por saber de mi vida pasada se va disipando, porque no recibo noticias de don Alfredo, parece que la información que di sobre mi a nadie le importa. Trato de no hacerle mucha mente a eso, no quiero estar triste y menos preocupada, tratando de conseguir respuestas. Me refugio en Eduardo él ha sido de gran apoyo para mí hay 10 en lo que estoy muy triste no lo voy a negar Pero él siempre llega con su sonrisa con sus abrazos y atenciones Y hace cambiar mi ánimo. Por eso he decidido no seguir insistiendo no voy a seguir enviando fotografías ni escrito sobre mí nada más creo Don Alfredo, tal vez si tuve alguna familia ya se olvidaron de mí. Esta noche quiero sorprender a Eduardo preparó una cena rica para cuando venga atenderlo como todo un rey. Me coloqué un vestido que me regaló yarima es sencillo está elaborado con una tela de colores que ellos fabrican usé un poco de sus pigmentos para darle color a mis mejillas y creo que así estoy listo lista Escucho algunas voces y reconozco a Eduardo lo espero emocionada cuando él entra se queda inmóvil muy impresionado. —Hola guapo bienvenido. —¡Wow! qué recibimiento tan espectacular me extrañé que no te vi en la entrada. —Quería darte una sorpresa. —Pues sí que me sorprende estás hermosísima Gracias por estar aquí por acompañarme por alegrar mis días Te amo mi hermosa. —Yo también te amo mi amor ven vamos a cenar traté de preparar algo muy rico espero que te guste. —Pues claro que sí me va a gustar muchas gracias. Nos sentamos a comer a la luz de la luna observando las estrellas en el firmamento es tan hermoso este lugar da tanta paz y tranquilidad que no te quieres ir de aquí entiendo perfectamente Eduardo cuando dice que prefiere esta vida este lugar a estar en la ciudad. Después de comer pasamos al pequeño espacio que tenemos para dormir Yo tomo la iniciativa y comienzo a quitar la camisa de Eduardo él agarra mis manos y mirándome a los ojos me dice —Hermosa desearía que estuvieras preparada para poder hacerte mía. —Y quién dice que no estoy preparada quiero ser tuya. —Lo dices en serio hermosa juro que si tocas un poco más mi piel no podré aguantarme. —Ja, ja, ja, solo bésame tonto. —Para que quede constancia me voy a quitar el reloj y lo voy a colocar sobre la mesa. —Ja, ja, ja Está bien amor puedes estar tranquilo. Yo pensé que tenía la iniciativa y el control pero Eduardo Al escuchar esto Eduardo Se avanzó sobre mí y se apoderó de mis labios y mi cuerpo sus besos y caricias quemado quemaban de placer yo lo deseaba desde hace mucho pero tenía miedo de saber algo de mí que después dañe nuestra relación. Pero como nada pasó entonces decido darle seriedad a esta relación con Eduardo él ha sido muy respetuoso cariñoso amable y sobre todo paciente ha sabido esperar todo este tiempo, un año desde que nos conocemos. Él me lleva hacia la cama me acuesta y comienza a besarme mi cuerpo llega hasta mi vientre y sigue bajando hasta jugar como mi intimidad no sé cuánto tiempo tendría sin hacer esto pero mi cuerpo quiere más y más. Así que no me limito a gemir y a disfrutar este momento único siento su cuerpo sobre mí y solo espero la deliciosa penetración que él va haciendo con delicadeza. Eduardo es un hombre experimentado y sabe lo que a una mujer le gusta Yo solo me dejo llevar por lo que estoy sintiendo. Estábamos tan conectados y en sintonía que llegamos juntos al clímax y fue algo genial. Sentir sus gemidos y su fuerza me encantó y lo mejor mi mente no me jugó una mala pasada. La noche fue prometedora y Eduardo me hizo el amor un par de veces más. Me siento feliz y tranquila a su lado. Por la mañana me despierto y ya tengo un rico desayuno en la mesa con una nota Eduardo había salido temprano a otra tribu. Desayuné con una sonrisa porque este hombre me hace sentir como una reina. Fui a la escuelita para ayudar a Yarima y ella nombró que en el pueblo pronto harían un puente y algunas mejoras para que las tribus tengan mejor acceso a muchas cosas. Creo que eso es bueno, sin embargo, yo prefiero estar alejada de la gente, Yarima es muy directa y me dice. —Mira atrás si viene tu marido. —Ja, ja, ja Yarima, Eduardo no es mi marido. —Toda la tribu sabe que son la nueva pareja, si que ya son marido y mujer. Aruma y Eduardo. —Acaso no hay secretos en esta tribu. Tarimas se tiene a carcajadas. —Aquí todo se sabe mi querida mujer de la selva. Me despido de ella y de los niños y voy a recibir a mi marido, como me dijo Yarima, solo espero que nos vaya bien, aunque se que Eduardo es un hombre encantador y muy cariñoso, se que no tendremos problemas. Mientras nosotros seguimos viviendo nuestro amor y los días pasan Nayarit y los caciques se duerman un poco molestos, según Eduardo dicen que no están de acuerdo con nuestro amor, les agradezco lo que hicieron por mí, pero sigue siendo mi vida, ahí que no permitirá que intervengan en mi relación con Eduardo.
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