Como quien no quiere, me levanto temprano, necesito salir de casa antes que Demian despierte. ¿Por qué? No quiero verlo, ayer sucedieron cosas extrañas y no quiero pensar en ellas. -¡Oh Claro! Kiera, te creo- ¡Agh! El cabrón besa de maravilla y por más que no quiera pensarlo, sentí como si ya lo hubiese hecho antes pero sería algo imposible. ¿O no? Es como la sensación de que ya le conocía de hace tiempo, pero también es imposible. Bajo las escaleras en silencio, Rafael me tiene que estar esperando le hice prometer que no le diría nada a su jefe. ¡Ha! Atravieso el pasillo hasta la cocina, tengo hambre y necesito energía para enfrentarme a Demian y a Massimo. No ahora, pero si después. Massimo es... una maravilla de persona, atento, cariñoso, risueño y muchas buenas cosas, pero no le

