—Te necesito a ti– suspira. Me quedo un poco incrédula al escucharlo ¿Me necesita? ¿Está hablando en serio? Sus ámbares brillantes me demuestran la seguridad en sus palabras. —Te deseo a ti Kiera– gruñe. ¿Me desea? ¿Qué respondo a eso? ¿Qué también le deseo? Porque no hay más verdad que esa, le deseo por que ha logrado conquistarme desde hace unos días que irrumpió en mi puerta para besarme. —Te deseo tanto– dice por lo bajo mientras acaricia mi mejilla. Solo eso necesitaba para dejarme llevar por él, sus dedos recorren la línea de mi quijada hasta subir y acariciar mi labio inferior, me dejo llevar por su tacto. —Necesito poseerte– gruñe. ¿Deseo que lo haga? La verdad es que si, le deseo y mucho. Deslizo mis brazos por su cuello atrayéndolo más a mí, jugueteo con su cabello jalándo

