¡Oh vaya! Seré papá. Kiera me ha dado un maravilloso regalo, no puedo creer que en un día hayamos avanzado tanto, ayer no pude haber imaginado que estaríamos juntos o mejor dicho no creí que ella quisiera perdonarme después de las estupideces que le dije. Pero claro con Kiera nunca se sabe, piensas que hará una cosa pero termina haciendo todo lo contrario, no me quejo ella es así y es eso lo que me ha enamorado tanto de ella. Ahora estoy más que feliz, ¡Estamos embarazados! No puedo pedir nada más, tengo una bella esposa y en unos meses tendré dos hijos. Observo a mi chica de reojo, está sumergida en sus pensamientos y por primera vez le veo preocupada. Lo del embarazo la ha dejado un poco en blanco pero sé que también está feliz. -Demian.- susurra. Le doy una mirada rápida. -¿Qué suced

