Me remuevo en la cama incomoda, detesto mi vida, me desperté aproximadamente a las 3 de la madrugada al baño, detestable esto es detestable. Detesto ser mujer en estos días. Salgo de la cama directo a la ducha, algo rápido, el agua tibia me tranquiliza un poco el dolor. Cuando estoy a punto de ponerme ropa para ir a estudiar, un fuerte dolor me causa mareo, ¡Duele Carajo! —¡Kiera, llegaras tarde!– No, Demian por favor ahora no. —¡Kiera!– gruñe. La puerta se abre y don italianito entra hecho furia. Le doy una mirada asesina. —¿Estas bien?– creo que cierra los ojos por un segundo. —¿Parece que estoy bien?– Le hago una seña de que me alcance un pijama, lo hace rápido y me la entrega. —¿Por qué estas enfadada?– gruñe Me coloco la camisa rápidamente, los pantalones cortos pero los sie

