¿Demian? ¡Quién es Demian! ¡Dios mio! -¡Kiera deja de correr!- grita. ¡Es Demian! Me detengo en seco, lo vuelvo a ver pero solo logro toparme con su pecho, antes de poder decir o hacer algo me estrecha en sus brazos y por un momento quiero llorar, estoy sentimental, no puedo creer que una película me ponga de esta manera. -j***r, no me asustes de esa manera.- De una manera muy patética me agarro a él. -¿Por qué miras películas de miedo cuando eres una miedosa?- murmura. -Todo es tu culpa.- gruño. ¿Acaso no estamos peleados? No lo sé, pero de alguna manera me gusta este abrazo. No sé cuánto tiempo paso prendida a él pero no hacemos ningún intento por separarnos. Quizá, solo quizá le eche de menos. -Eh, ¡¿Os encontráis bien?!- Massimo corre hacia nosotros. Tengo la impresión de que vien

