Grace. El abordaje al avión 279 con destino a Ámsterdam fue tranquilo. Oliver estaba sentado a mi lado sonriendo de la nada. Estaba hecha un ramo de nervios ¿Y si no quiere a nuestro hijo o hija? ¿Y si me odia por estar embarazada? ¿Y si...? Deja de pensar estupideces, la que termina mareada con tus mierdas de pensamientos soy yo, mi conciencia parecía más enojada de lo normal. ¿Qué tal si...?, me cortó otra vez. Va a querer al bebé, te ha estado pidiendo uno hace meses, dijo, con un tono obvio. Ya déjame, me crucé de brazos mentalmente y volví mi mirada hacia Oliver. ― Tengo algo que decirte. ― Dijimos los dos al unísono, nos sonrojamos y nos miramos a los ojos. ¿Porque estamos tan nerviosos ambos? Digo, ya nos conocemos y todo ― Estoy nerviosa. ― Le susurre ― Yo también― Me d

