Dejaron el vehículo en un lugar seguro y lo cambiaron por otro, que era el Jeep que usaba Martín habitualmente. Primero se vistieron con otra ropa, como lugareños, y a Amal le pusieron una burka, de forma que quedara íntegramente cubierta hasta su cara (ya que la burka tenía una especie de rejilla o red en la zona de los ojos). Cuando llegaron a la casa, Zora los esperaba ansiosa. Primero abrazó fuerte a su esposo, tanta era la alegría y su alivio de verlo sano y salvo. Luego observó que venía detrás Michael. Este se sacó lo que llevaba arriba y por debajo tenía su ropa militar igual que Martin. Después ayudó a Amal a sacarse la burka que le cubría hasta la cara. Amal desde que entregaron a la casa estaba como en piloto automático, tenía la mirada un poco perdida. Zora se acercó y le

