76

931 Palabras

Camila fue categórica y no está dispuesta a aceptar una simple disculpa. —Pero por qué no, si ya te dije que creo en ti. —¿Por qué no lo hizo desde el principio, señor? —Le cuestionó frunciendo el ceño, ella tiene toda la razón de hacerlo. —Recuerde que yo hasta le lloré para que me creyera que no había tomado su asquerosa esclava y siempre me juzgó sin antes investigar, mientras que mi hermana se reía con ella luciéndola, quizá, yo lloraba porque usted me humilló. —Hazlo por nuestro bebé, quiero darle todo mi amor a él desde antes de nacer. —¡Claro, aquí solo el bebé importa, pero yo no! —Exclamó con tristeza, según ella solo lo hace en sus pensamientos. Digo… me alegro de que esté interesado en mi hijo, señor Kaffati, pero le recuerdo que usted mismo lo rechazó cuando yo le anuncié

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR