Capitulo 34 Los ojos de Diego demostraban su desesperación, mientras los escoltas lo ayudaban a levantar del suelo, Mi mamá llamo de inmediato al medico tratante pero Diego esta desconsolado -¡No puedo caminar!- gritaba al borde del caos, estaba desesperado mientras seguia golpeando sus piernas. - Calmate - fue lo unico que se me ocurrió decirle tomando su mano pero yo estaría igual que el, completamente deshecha, el la agarro con fuerza mientras mi madre le aplicaba un calmante, lentamente se quedo dormido de nuevo. Las dos estabamos conmocionada, sabíamos que habia consecuencias por el disparo, el doctor fue muy explico en decirnos que cualquier cosa podia pasar pero vivirlo era muy difícil en especial para mi que seguia sintiéndome culpable por lo sucedido. El doctor llego minutos d

