—Jackson ¿Estás allí cariño? —Camila, una Omega alta, de cabello y ojos castaños, tocó la puerta por tercera vez. Quiso visitar a Jackson luego de tres días de viaje con su familia, viaje el cual hicieron debido a los negocios de su padre con otras manadas vecinas. Estuvo a punto de irse de nuevo a su hogar cuando el Alfa apareció, sonriéndole de inmediato al verla. Camila también sonrió, acercándose para abrazarlo. —¿Por qué estás así Jackson? Te ves algo preocupado. —El Omega intentó pasar, pero Bell se lo impidió en seguida—. ¿Qué sucede? —Quédate un momento aquí cariño, ya vuelvo. —Dijo, dejando un beso en la frente de Camila. Volvió a sonreírle para cerrar la puerta asegurándole que pronto vendría, y en el mismo segundo en que cerró la puerta gruñó y a paso rápido fue hasta la s

