Darling. A partir de cierto punto del camino dejé de ver casas o edificios, solo habían árboles a mi alrededor, sabía muy bien qué estas mujeres estaban locas, pero no sabía que tanto. Ya no había tiempo para retroceder, si iban a entregar mi alma a algún ser mítico entonces ya me tenían amarrada y lista con un pentagrama en la frente. -Los retiros espirituales se hacen en zonas donde nada pueda distraerte y que puedas conectarte plenamente con tu yo interior más puro – comenzó a decir la señora Tatiana, lo más probable es que además podía leer mi mente, quizás era un poder de lesbiana. -No creo tener muchas ganas de explorar mi yo interior, no limpio desde hace mucho allí dentro, mi alma debe ser un desastre, mejor que me curen con electro shock o algo así, que sea rápido y sin anest

