Narrado Jennifer Miramos el concierto desde la parte de atrás, del lugar sin que nadie nos molestara, me apoye en el hombro de Lisi mientras les oíamos tocar, eran muy buenos y no lo decía porque estuviera enamorada, era porque hacían que la magia fluyera con gran talento. —Son buenos—le dije y mi amiga rio. —No se lo digas que se crecen—me dijo y reí. —Tenemos suerte—le dije y ella me miro. —Al final no vamos a acabar solas y con mil gatos—me dijo. Cuando eramos niñas, hicimos un trato, que si a los treinta no teníamos pareja debíamos comprar una casa y vivir juntas con muchos gatos, esto ultimo fue petición de Lisi que la pobre ama a los gatos. —¿Algo que no sepa?—le pregunte y ella río. —Nada, Connor y sus locuras—me dijo y reí. Tras una hora y algo, el concierto de los chicos

