Narrado Jennifer Lisi había tenido la idea de que si íbamos a ir a la universidad, debíamos vivir esa experiencia en todos sus momentos y ramas, es decir hermandades y dramas. En lugar de las hermandades rogarte porque fueras parte de su mini secta, que si no eras como ellos te echaban, tú tenías que caerles bien para que te aceptaran y ese proceso tardaba un mes, donde evaluaban hasta cuantos pelos tienes, y no voy a negar que nuestro nombre ayudo pero no fue súper fácil. Pero finalmente nos aceptaron en una hermandad de chicas que por lo menos no eran superficiales y le daban mucha importancia a la lealtad y amistad. —Bienvenidas iniciadas—hablo una de las responsables de la secta—Es un orgullo para nosotras teneros en nuestras filas—dijo. Estábamos en una habitación con los ojos ve

