Capítulo 17: Cansado

1566 Palabras
{10:30 de la noche} Naturalmente seguí trabajando, me sentía agotado y un poco mareado, pero la reunión ya estaba acabando lo que significa que sólo me queda el tema de las secretarias, haré una entrevista para nuevos postulantes en tres días más por lo que casi está solucionado ese tema, pero ahora debemos firmar el acuerdo con el señor James. Parece interesado en lo que planeamos hacer con las acciones que nos venda, además tengo el presentimiento de que le he gustado, no es que me crea la gran cosa, pero me ha estado coqueteando casi toda la reunión, algo con lo que me he aprovechado y le he sacado partido para lograr que firme, sin embargo, William parece tener problemas, se ve claramente molesto por algo y no creo que sea por mí, quizás la llamada que recibió antes de entrar a la reunión lo tiene de esa forma, yo sólo espero que no diga nada estúpido, he trabajado demasiado en esto como para que sea arruinado por temas personales de su vida privada. –¿Y bien? ¿Qué nos dice? –pregunté con una sonrisa simpática fingiendo que me interesaba seguir charlando con él. –Me parece una propuesta sólida y bien estructurada, te felicito Walker, has sabido llevar tus intereses muy lejos. –Gracias, pero no habría sido posible si no fuera por Liam– respondió con una mirada un poco desafiante y descortés, yo me encontraba al centro mirando lo que pasaba. –Hablando de Liam ¿a qué se dedica dentro de tu empresa?, es demasiado inteligente como para ser un simple secretario. –Soy su... –Es mi administrador y mano derecha– respondió antes que yo. –hm...– sonrió de manera amplia al mirarme– bien, se me ha ocurrido una buena forma de conocer mejor a este competente chico, ¿qué tal si cenamos esta noche y me llevas los papeles para firmarlos? –Con mucho gusto lo... –No, lo lamento James, pero esa clase de peticiones no se te serán facilitadas–Me interrumpió William mientras se levantaba de su asiento– te acompaño a la puerta. Lo miré con sorpresa mientras el señor James asentía con la cabeza con cierto desagrado, no puedo creer que haya rechazado este proyecto por... bueno, en realidad no sé por qué lo hizo, trabajé tanto que ver el resultado final provoca que me duela el estómago. Apoyé mi cabeza en la mesa de vidrio abrazándome el estómago, trabajé horas en esto, no puedo creer lo que ha hecho, ahora sólo me ha causado más problemas y más trabajo, joder... Necesito a una secretaria pronto para que me ayude con todo esto, llevar dos trabajos es muy complicado y creo que no aguantaré si seguimos a este ritmo. En momentos como estos me preguntó ¿por qué escogí este trabajo? –¿Por qué lo hiciste? –pregunté al sentir sus pasos al volver a la sala de reuniones– Era una cena, en un par de horas habríamos tenido este negocio acabado– levanté mi cabeza viéndolo apoyado en el marco de la puerta. Walker no dijo nada, sólo bajó la cabeza pensando la respuesta que sus labios no querían revelarme, dejé escapar un suspiro cansado antes de tomar los papeles y llevarlos al mesón donde hago el papel de secretario. Ahora debo hablar con los socios de la empresa para informarles sobre lo que ha ocurrido, o por lo menos tendré que decirles que no se ha firmado el acuerdo, algo bastante lamentable, ya que debo hacerlo en cuatro idiomas diferentes y sólo conozco el idioma de dos, mientras que a los otros los he medio estudiado ahora hace muy poco, algo que también ocupa mis horas libres, pero es por una buena causa. Español, francés, japonés e inglés; el español lo hablo fluido junto al inglés, en el francés me suele ayudar Jeff, pero como no está tendré que llamar a un traductor, los que hablan francés de la empresa ya se han ido hace dos horas y lo mismo pasa con el japonés. –Estabas...– susurró de pronto– ¿estabas dispuesto a salir con él con tal de hacerlo firmar? –levanté mi mirada posándola en sus ojos de color celeste, sólo por un instante antes de ver mi arrepentimiento en ellos, bajé la mirada hasta otros papeles para disimular la vergüenza que sentía. –Claro, era sólo una cena, tú mismo lo dijiste la otra vez ¿o no? –el vientre se me encogió– tenemos que hacer lo que está a nuestro alcance para ganar aliados y este acuerdo estaba prácticamente ganado. –¡Pero no coqueteándole! –dijo dando un golpe en el mesón molesto– eso...– guardó silencio pensado bien en lo que estaba haciendo–eso mancha el nombre de nuestra empresa...– desvió la mirada. Un nudo se formó en mi garganta al entender lo que estaba queriendo decir, me estaba tomando por fácil, no puedo creerlo, hemos hecho esto por mucho tiempo ¿por qué ahora se queja? El mismo lo ha hecho cuando ha tenido oportunidad con las inexpertas mujeres de negocios prestigiosos, no entiendo a qué viene esto, bueno, aunque nunca había sido invitado a una cena, los socios o vendedores no llegaban tan lejos, sólo coquetean y se van, era un trabajo simple que por culpa de aquello ahora estoy teniendo problemas. Me limité a contestar, simplemente bajé mi mirada tratando de acabar con mi trabajo lo antes posible, sentía que era mi culpa, tenía ganas de llorar, me sentía acabado y para variar mareado por saltarme algunas comidas. William se marchó a su oficina cerrando la puerta con fuerza, estaba molesto y realmente no sé si es por mi culpa, ¿en serio yo estropeé el negocio? Entendería su enfado si fuera así y creo que debería disculparme, aunque no sé muy bien por qué debería hacerlo. –Ag... – me quejé tras mi cabeza doler, supongo que esta es una forma que mi cuerpo tiene para decirme que necesito descansar y comer un poco, sólo que al pensar en la reunión se me cierra el estómago y termino sin ganas de comer, otra vez. Mi móvil comenzó a vibrar, lo miré casi al instante pensando que sería algún mensaje importante del señor James, pero era aún mejor, se trataba de Rick preguntándome si me pasaba a recoger del trabajo, la idea era muy tentadora, pero la rechacé, quiero caminar para pensar en lo que está pasando, sólo que no le dije aquello textualmente, sólo le dije que pasaría a otro sitio antes de irme a casa, él lo entendió diciendo más tarde un "No trabajes tan duro, aún queremos tenerte como amigos muchos años más". Mensajes como esos me hacían sonreír y animarme, miré la pantalla del ordenador antes de ver como mi móvil volvía a vibrar, pero esta vez por culpa de una llamada privada, pensé en que quizás se trataba de Jeff, me emocioné ante la idea, pero sólo sentí más ganas de llorar al escuchar la voz de esa persona, aquella que me había hecho tanto daño, mi madre. –Hola, hijo...– saludó. Miré a un punto muerto de la oficina viendo los recuerdos de su cobardía y desprecio mientras la tenía al teléfono, estos días, definitivamente no están siendo mis mejores días. –Hijo...– repetí– pensé que tu hijo había muerto ¿o no fue eso lo que me dijeron? –dije escuchando la puerta de la oficina de William abrirse, ya se iba o al menos eso parecía. –Hijo por favor... –suplicaba mi madre– necesitamos tu ayuda. –¿Mi ayuda? –reí en seco– ¿recuerdas cuando yo les dije lo mismo? Cuando te dije, mamá, no tengo nada que comer ¿me puedes ayudar? –mi madre comenzó a llorar y yo hacía todo lo posible para no hacerlo también– ¿lo recuerdas? – ¡Hijo por favor, tu padre tiene cáncer! Necesito que... –¿Mi padre? Por mí que se muera– corté la llamada levantándome de aquella silla para salir corriendo, lejos de la atenta mirada de William, pero él me tomó del brazo deteniéndome, no sé qué clase de mirada tenía en ese momento al ser abrazado, pero aquello fue lo que me faltaba para hacerme llorar, no sé muy bien por qué lo hice, sentía tanta rabia por dentro, él también tenía parte de culpa por lo que estaba sintiendo, pero por más que intentaba salirme de sus brazos no me lo permitía, cada vez que lo intentaba sus acogedores brazos me envolvían con gentileza, me sentía débil, no podía dejar de llorar, me sentía destrozado, tenía un millón de sentimientos por dentro, culpa, vergüenza, odio, rechazo, confusión, etc. Me sentía pésimo y mi cuerpo llegó hasta un punto de decir "hasta aquí" y me desplomé, si no fuera porque estaba siendo sujeto por sus brazos yo habría caído al suelo cuando comencé a ver todo n***o, más tarde me di cuenta de que estaba desmayado, sólo que no quería dejar de estarlo, quería dormir hasta que todos mis problemas desaparecieran, pero aquello era algo imposible de lograr, mis problemas no se irían tan fácilmente como mi corazón quiere que se vayan para dejar de sufrir. Estoy cansado...
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