Ya han pasado dos meses, no cabe duda de que me está gustando mucho esto de pasar tiempo con Allan, sobre todo porque justamente como pensaba, él me consiente llegando al punto de hacerme sentir muy amado, es realmente encantador, además como he pasado muchas noches en su casa, tengo un poco de ropa en su armario. Sé que no es la gran cosa, pero de cierta forma me hace feliz saber que tiene algunas de mis cosas en su casa, por otro lado, si bien no podemos vernos con frecuencia debido al trabajo, me complace decir que nos hemos vuelto más cercanos y hasta he comenzado a usar apodos tiernos fuera de la cama, aunque es una lástima que ya no le excite cuando lo llamo “mi amor” Bueno, de cierto modo aún le excita, sin embargo, sólo cuando estamos en un momento caliente que involucra palabras

