Ag… estoy exhausto, no puedo creer que nos hayamos excedido de esa forma, me siento adolorido, atontado, somnoliento, cada centímetro de mi cuerpo se lamenta por lo intensos que fuimos durante la madrugada, además para variar fuimos despertados por las insistentes llamadas de nuestro jefe, ya que se supone que llegaríamos al mediodía. Por supuesto que estaba preocupado, así que de manera somnolienta respondí un “cinco minutos más” durmiéndome en medio de la llamada, aunque Allan fue quien dio detalles de nuestro retraso. No me quería mover, en la cama estaba increíblemente cómodo, así que deseaba evitar toda posible acción innecesaria que me alejara de la cama. Igualmente tuve que levantarme, no deseaba hacerlo, pero debíamos irnos y como era de esperarse la situación había cambiado, aho

