Obviamente tras abandonar mi trabajo como agente, debía pensar en generar dinero de una manera relativamente sencilla y que me permitiera trabajar en el mismo sitio en donde está mi hijo, es evidente que en ningún sitio me permitirían llevarlo conmigo, así que preferí crear una tienda en donde a su vez contraté a personas para que me ayudaran. Mi dinero invertido lógicamente lo recuperé y con las ganancias puedo pagarles a los dos trabajadores que tengo, ambos son pasteleros novatos que no eran aceptados en otros lugares, justamente porque no tenían experiencia. Por supuesto que me aseguré de que supieran hacer las cosas que planeaba vender, incluso me aseguré de que tuvieran un buen sabor, algo de lo que no me arrepiento, ya que he tenido buenos resultados desde que abrí la tienda. Me

