Abi vivía el mejor momento de su vida. En la ciudad parisina había hecho grandes amistades que la apoyaban en sus estudios, en el trabajo y en su vida personal. Parecía mentira que había pasado tanto tiempo lejos de su familia. Poco extrañaba a su ex novio. Su recuerdo no la lastimaba como antes. El año inició con una gran noticia. Todos los estudiantes de gastronomía de la universidad serían sometidos a un examen práctico a modo de reality show, dónde el que cocinara el plato con la técnica más pulida y más sabroso, obtendría una beca para financiarse el resto de sus estudios de manera gratis. Ya cursando mitad de su carrera, tenía la oportunidad de ahorrarle a sus padres esos 6.000 dólares que costaba cada semestre. El programa que se transmitía por televisión (para que vean lo prof

