El aire golpeaba fuerte mi rostro, como si estuviera increpándome por la situación bochornosa en la que me encontraba. - ¿Cómo pudiste ser tan estúpido? – reclamaba la chica mientras tomaba mi cara con sus manos. Tantas advertencias que te hice, de que nada que tuviera un contrato de por medio era algo bueno y vas como un tonto y regalas un porcentaje tan grande. - ¡Discúlpame, pero no me quedó de otra! Se hizo pasar por ti y sabes que eres la única persona en la que confío. Por eso lo hice. Hubo una pausa. Burbuja cabizbaja maldecía en voz baja. Quería salir corriendo de ahí, esconderme para que nadie más pudiera hallarme. Estaba demasiado avergonzado. - Pero no lo entiendo, apenas di un veinte por ciento del cosmos, sigue siendo un porcentaje muy pequeño – dije para intentar consol

