ENCUENTRO Siento que poco a poco regreso del mundo del Dios Morfeo sintiéndome descansada, relajada, aunque algo extraña, siento que no soy del todo yo aún, mi cuerpo está ligeramente adormecido, mi cabeza pesa una barbaridad; sin embargo, no siento ningún tipo de dolor, lo que resulta ser un gran alivio, es como si todo mi sistema estuviera lleno de anestesia. Mi adormecido cerebro envía leves señales a mis párpados para que se dispongan a separarse y permitirme ver luz nuevamente, poco a poco voy separando mis parpados, logrando que mis ojos se abran ligeramente encontrándome con la cegadora luz blanca brillante que acostumbran a poner en los techos de los hospitales. Mis ojos se entornan intentando enfocar de mejor manera para acostumbrarme a la luz, gracias al cielo ya no veo todo ta

