FLORES Y CARICIAS
Pasan segundos, minutos, horas, días, no lo sé realmente continuo de la misma manera tendida en una cama donde mi mente despierta volviéndome loca y mi cuerpo dormido totalmente desconectado de sus funciones y de mi cerebro; Continuo escuchando solo los malditos pitidos de las maquinas, así que asumo que sigo sola en este lugar, en esta sala de hospital me resulta bastante extraño que los doctores no hayan venido a revisarme, siento que ya tengo una vida aquí.
Tras lo que sigue pareciendo horas intento reaccionar, hacer que mi cuerpo funcione y hacer que mi mente recuerde algo de lo sucedido; en el proceso Morfeo, el Dios del sueño me encuentra y me lleva a su mundo dejándome allí olvidada, sin ser consiente del tiempo, o de lo que sucede a mi alrededor.
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-¿Dónde Estoy?
Me encuentro en un lugar diferente, ya no es el hospital, no escucho los monitores infernales; Muy por el contrario es un lugar tranquilo lleno de flores silvestres con diferentes colores y aromas, también hay unas hermosas rosas y girasoles, el aroma que desprenden todas las plantas se mezclan entre sí llevándome a que recordara algo, a un lugar que he visitado posiblemente; busco en lo recóndito de mi mente para ver si puedo hallar algo que me recuerde a este lugar tan bello… Pero nada, está blanco, en mi hipocampo no hay nada referente a algo de mi vida que conecte con este lugar; sin embargo, mi memoria olfativa dice lo contrario; El lugar es cálido, transmite paz y serenidad está lleno de un silencio muy agradable, es extraño, nunca había estado en un lugar así según mi memoria, me sorprende mucho el hecho de tener la sensación de conocer este lugar y que aun así no pueda recordar nada referente a él.
Observo con detalle todo a mi alrededor para ver si consigo una prueba o una señal conocida que me sirva para identificar el lugar, de la nada sopla una suave brisa que llega a mi nariz con un ligero olor a perfume masculino que me transmite seguridad, paz, mi cuerpo se estremece al sentir la calidez de la brisa y del suave pero penetrante olor. Miro a todos lados más no hay nadie cerca, ni a mi alrededor, es extraño porque estoy completamente sola aquí, de donde proviene ese olor, por qué me transmite esta sensación, me siento confundida y extrañamente segura al mismo tiempo.
Pasado un instante vuelvo a sentir la suave brisa esta vez se combina con unas muy suaves caricias que rozan mis brazos de manera progresiva hasta llegar a mis hombros, son toques muy delicados, suaves, pequeños roces que logran erizar los vellos de mi piel, el aroma masculino llega a mis fosas nasales con mayor fuerza, como si lo rociara yo misma; sin embargo, estoy sola en el lugar, un roce llega a mi mejilla causando otro ligero estremecimiento en mi cuerpo. Es un tacto agradable, incluso reconfortante… Siento las caricias conocidas, como si ya las hubiese experimentado, como si conociera al causante de las mismas, siento una gran nostalgia, también, añoranza, mi pecho se oprime al tiempo que siento mis ojos llenarse de lágrimas, es como si hubiese extrañado ese toque, esa cercanía y lo que me transmitía; Sumida en las sensaciones que me envuelven en esta vorágine, dejo que mis emociones contenidas salgan a flote, causando que sienta mis ojos antes llorosos dejen deslizarse por mis mejillas las lágrimas contenidas.
Me percato que las lágrimas corren de mis ojos cruzando mis sienes hasta perderse en mi cabello, a penas soy consiente que continuo acostada.
-¿Cuándo regrese a este lugar?.
-¿Por qué no están las bonitas flores?…
Ahora donde se supone que me encuentro para estar acostada, aún siento el olor agradable a perfume masculino más el lindo lugar ha desaparecido, mis ojos continúan dejando escapar lágrimas que se pierden entre mi cabello. Las tiernas caricias se detienen en mi mejilla suben hasta mi cien retirando el pequeño hilo que dejan mis lágrimas al caer, al poco tiempo siento el área fría y desolada cuando retiran la mano causante del suave toque, quizás solo es un sentimiento reflejo de mi interior donde me encuentro, desolada, ausente, incluso triste; A lo largo de mi vida, nunca había sentido tantas emociones negativas juntas, bueno, al menos que recuerde.
Cuando era niña las cosas eran bastante diferentes, soñaba con tener una vida tranquila, estudiar cine y televisión terminar graduándome de la universidad, trabajar en lo que amo quizás llegar a producir grandes obras, y por qué no, tener una familia, una pareja que me amara de verdad y que yo amara también con el fin de podernos casar… Pero, las cosas cambiaron de manera muy drástica en mi vida, trayéndome a este lugar donde me encuentro hoy aún desconozco si fue por decisión propia, por las demás personas o porque sencillamente era lo destinado a pasar en mi vida… Siento la misma caricia de hace un momento arrastrarse nuevamente por mis ojos, llevándose mis lágrimas que continúan descendiendo en el proceso de mi introspección.
Un suave aliento con aroma a menta fresca choca contra mi rostro e inmediatamente me saca de mis pensamientos, haciéndome caer en la realidad de que no estaba dormida o soñando. Quiero abrir mis ojos, pero es como si mis parpados estuviesen pegados unos con otros, quiero ver a la persona responsable de estas caricias, quiero ver quien causa estas sensaciones en mí, deseo conocer el responsable de erizar mi piel con solo un roce, quien es capaz de provocarme de tal manera... Quisiera solo pensar que es un sueño, que estoy sumergida en una hermosa novela romántica de la literatura inglesa, que un personaje ficticio me despierta emociones y sensaciones inimaginables, prefiero creer que es producto de mi imaginación. Además, en este punto de mi vida, en el bache donde he caído quien se querría acercar a mí, es absurdo solo de pensarlo, quien quiere fijarse en una chica que está con amnesia en un hospital, donde está sola sin la misera compañía de alguien, ni familia tiene...
-¿Qué podría dar ella al mundo si está completamente vacía?.