Jasper Verla aparecer con ese hermosos vestido fue increíble, en ese momento me sentí en el cielo, porque Sam decidió aparecer, y ahora sentado frente a ella en la cama estoy jodidamente nervioso, las manos me sudan como si fuera adolescente en su primera vez, tengo la garganta seca, y me aterra lo que Sam me pueda decir ahora. —¿Qué te pasó en el ojo? —Es lo primero que me pregunta, y me sorprende que se abstuviera de preguntarme toda la noche. Sonríe y le regreso la sonrisa. —¿Esto? —Le señalo el ojo—Es un regalo de tu hermano —¿Enzo te golpeo? —Su voz suena incrédula —Si —¿Por qué? —Por lastimarte—Ella se ríe—No pensé que pudiera golpearte, o sacarle un moretón a alguien —Y pega como profesional, su mano esta ilesa—Le digo, relajándome un poco, y nos reímos, la risa es buena.

